El proyecto "Museo del Tiempo" en Montevideo tendrá la finalidad de "cambiarle la vida al ciudadano" a través de la creación de estímulos a favor de la ciencia, afirmó hoy Jorge Wagensberg, director científico del Museo Cosmocaixa Barcelona y consultor de la iniciativa.

En una conferencia ante las altas autoridades académicas y científicas del país, el español Wagensberg destacó que lo que se pretende es convertir ese nuevo Museo Nacional de Ciencia del Uruguay en "una referencia" para el mundo por su innovadora propuesta sobre qué y cómo debe ser un museo moderno.

"Nuestra idea es hacer museología total, pues habrá objetos, habrá fenómenos y habrá incluso metáforas. Y estarán dirigidas al ciudadano con la pretensión de ser una herramienta de cambio social. Demostraremos que no es lo mismo un colectivo humano con museo que sin museo", añadió Wagensberg.

Siguiendo ese concepto, el científico español destacó que los museos de antes "eran colecciones de objetos encerrados en vitrinas y no estaban dirigidos al ciudadano", mientras que los recientes museos interactivos se han convertido en una muestra de "fenómenos pero sin colecciones".

Así, el creador e impulsor del CosmoCaixa explicó que ahora se tratará de crear "un espacio de encuentro dedicado a generar estímulos a favor del conocimiento científico, el metido científico y la opinión científica" donde "todos los actores relacionados en la ciencia se encuentren en casa".

"La ciencia es la forma de conocimiento que más influye en la vida del ciudadano, por eso se convierte en un requerimiento de orden democrático", acotó.

En ese sentido, apostó por el empleo de la "realidad" como discurso museográfico con la finalidad de cumplir tres objetivos, que son despertar el estímulo por el conocimiento, la conversación y el diálogo sobre la ciencia y "el gozo de la comprensión".

Además, este nuevo espacio no se va a centrar en mostrar solo "los resultados de la ciencia", sino "el método que usa la ciencia para lograr esos resultados".

Wagensberg adelantó que parte de los contenidos procederán de la colección del Museo de Historia Natural del Uruguay, almacenada y fuera de exhibición desde hace 15 años por falta de un espacio apropiado, y que no buscará esconder "las paradojas" que surgen de la investigación científica.

"Una sociedad democrática necesita esta forma de encontrar el conocimiento y de comprender, y eso es lo que hace un museo singular", concluyó.

El Museo del Tiempo aún está en una fase muy primaria ya que sólo se conoce donde se ubicará, en una vieja planta de gas a orillas del Río de la Plata, y aun se tiene que terminar el plano de las infraestructuras con las que contará, antes de iniciarse el estudio de los costos del proyecto.