Un número creciente de emigrantes, sobre todo subsaharianos, precisa de la protección internacional en Trípoli al ser considerados por las fuerzas del Consejo Nacional de Transición (CNT) como colaboradores del régimen de Muamar el Gadafi.

Así lo informó hoy en Ginebra la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que afirmó que "pese a que hay una lenta mejora de la situación en la ciudad, hay un acceso limitado a la comida, el agua potable y el combustible, y la situación de seguridad sigue siendo potencialmente volátil".

Según la portavoz de la OIM, Jemini Pandya, un alto número de emigrantes se han puesto en contacto con esta organización, que hasta la fecha ha logrado evacuar de Libia en barco a 1.600 personas, mientras negocia nuevas evacuaciones con el CNT.

Estos emigrantes han relatado a la OIM su miedo a salir de sus casas por el riesgo de detenidos o asesinados, y han explicado que incluso emigrantes con la documentación en regla han desaparecido después de haber salido a la ciudad en busca de alimentos.

Pandya explicó que la OIM no tiene pruebas fehacientes de que se hayan producido asesinatos de personas en esta situación, pero que hay coincidencia en los testimonios de numerosos emigrantes que sí han logrado llegar hasta el puerto de Trípoli para abandonar Libia.

La OIM, según su portavoz, tiene buenas relaciones con el CNT, pero el problema es que "todavía no hay una coordinación central sobre la seguridad en la ciudad y se establecen muchos puntos de control, a cargo generalmente de gente muy joven".

Son esos puntos de control establecidos aleatoriamente en numerosos puntos de Trípoli los que impiden también a la OIM acceder a los emigrantes que desean salir y donde supuestamente se estarían produciendo las detenciones arbitrarias y las ejecuciones.

La OIM también expresó su preocupación por las dificultades de acceso a alimentos que tienen estas personas, debido a la falta de seguridad, pero también al incremento del precio de la comida.

"El acceso a la comida es claramente un problema principal" para los emigrantes en la capital libia, dijo la portavoz de la organización, que actualmente trabaja también en una operación de evacuación de emigrantes por carretera.

y Explicó que "el primer grupo de emigrantes que la OIM evacuó de Trípoli la semana pasada estaban realmente hambrientos".