La Unión Europea impuso el viernes un embargo a las importaciones de petróleo de Siria al tiempo que las fuerzas de seguridad del régimen rodearon las mezquitas de las ciudades rebeldes para evitar que los feligreses se manifiesten contra el gobierno.

La UE indicó en un comunicado que la prohibición cubre la compra, importación y transporte de crudo y derivados procedentes de Siria. Además, la UE prohibió la intervención de servicios financieros o de seguros en dichas transacciones.

Otros cuatro sirios más y tres entidades fueron agregadas a la lista de personas y entidades castigadas con la congelación de activos y prohibición de entrar y viajar por la Unión Europea.

El levantamiento popular que comenzó en Siria hace cinco meses no muestra indicios de concluir, pese a la brutal represión gubernamental que según las Naciones Unidas ha dejado unos 2.200 muertos desde marzo. Los manifestantes ocupan las calles cada semana, pese a la certeza de que serán recibidos a cañonazos y disparos de los francotiradores.

Empero, el régimen no corre un peligro inminente de sufrir un colapso.

En los últimos meses, la UE impuso restricciones de viaje y congelación de activos a 35 funcionarios del régimen sirio, mandos militares y policiales, incluyendo el presidente Bashar Assad.

Siria obtiene el 28% de sus ingresos del petróleo y vende combustible a Francia, Alemania, Italia y Holanda.

El embargo de crudo impuesto por la UE pone a las 27 naciones del bloque en la misma posición que Estados Unidos en su empeño de aislar al régimen de Assad. Algunas naciones de la UE pidieron que otros sectores sean agregados a la lista de sanciones, entre ellos las telecomunicaciones y la banca.

En Siria, las fuerzas de seguridad entraron en ciudades como Daraa, en el sur, y Deir el-Zour, en el este, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres. Siria prohíbe a los periodistas extranjeros la entrada en el país y limita la cobertura local, por lo que es difícil confirmar los acontecimientos.

Los viernes han surgido como el día principal de las protestas en el mundo árabe, y las manifestaciones fueron realizadas bajo la consigna "Muerte antes que la humillación".

En la reunión cimera de París efectuada el jueves sobre Libia, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña analizaron también la situación de Siria.

"La brutalidad del presidente Assad contra ciudadanos desarmados ha indignado la región, al mundo y lo más importante, al propio pueblo sirio", dijo en París la secretaria de Estado estadounidense Hillary Rodham Clinton.