El riesgo de que un terremoto provoque un accidente grave en una planta nuclear estadounidense es mayor de lo que se pensaba, incluso 24 veces mayor en un caso, según un análisis de la AP de información preliminar del gobierno.

El organismo que regula la energía nuclear en el país cree que una cuarta parte de los reactores estadounidenses podría necesitar modificaciones para hacerlos más seguros.

La amenaza se hizo patente la semana pasada, cuando el mayor sismo que ha padecido Virginia en 117 años aparentemente fue superior a lo que se proyectó que podría resistir la planta nuclear North Anna al noroeste de Richmond.

Los dos reactores de North Anna figuran entre los 27 del centro y este de Estados Unidos revisados por la Comisión Reguladora Nuclear y que consideró necesitan medidas de seguridad adicionales.

La CRN difundió el jueves un borrador de dichas normas de seguridad adicionales para que el público hiciera comentarios al respecto.

El examen realizado mucho antes del sismo sufrido en la costa este y el desastre nuclear de Japón en marzo es la primera actualización completa del riesgo sísmico en muchos años que encaran los 104 reactores del país, pese a las investigaciones que insinúan mayores peligros.

La CRN y la industria del ramo sostienen que los reactores son seguros, por ahora. El riesgo promedio de los reactores estadounidenses a que su núcleo resulte dañado sigue siendo bajo, con un accidente cada 500 años, según el análisis de AP de las estadísticas de la CRN.

Empero, correos electrónicos obtenidos en más de 11.000 páginas de documentos solicitados por The Associated Press demostraron que los especialistas de la CRN mostraron en privado su preocupación este año de que la planta necesitaba mayores medidas de protección para compensar el aumento en los riesgos considerados.

La industria nuclear indicó que el sismo de la semana pasada demostró que los reactores son robustos. Cuando el temblor privó de electricidad la planta de North Anna, en Mineral, Virginia, el reactor se apagó y enfrió sin problema alguno, y los cuatro generadores alimentados por diesel entraron en servicio automáticamente. El movimiento telúrico movió además unos 24 cátodos de uranio empobrecido, aunque la empresa eléctrica Dominion Virginia Power dijo el jueves que todos ellos quedaron intactos.

Empero, según el análisis de AP y los datos de la CRN, la planta tiene un 38% más de probabilidades de ver dañado su reactor por un gran sismo que lo indicado por un análisis efectuado hace 20 años.

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Donn colaboró desde Boston.