Luego de una victoria sobre Arizona en la pretemporada, el entrenador Mike McCarthy realmente no supo qué decir cuando le preguntaron si sus Packers de Green Bay estaban progresando como se esperaba.

McCarthy no tiene ningún marco de referencia de cómo se supone que debe verse un equipo campeón del Super Bowl tras un cierre patronal de la NFL que borró de la agenda múltiples sesiones de prácticas y acondicionamiento físico organizadas por los equipos. Nadie más en la liga puede saberlo.

"No tengo nada para poder compararlo", dijo McCarthy. "Quiero decir que éste es un campo de entrenamiento distinto para todos en la liga. ¿Que si me gustaría estar más avanzado en algunas áreas? Por supuesto. Pero estamos aquí por una razón. Así que creo que es importante estar a tono con la realidad de cómo luce tu equipo".

El desarticulado receso de temporada de la NFL no puede ser considerado una ventaja para nadie que quiera tener a sus jugadores listos, pero los Packers parecen estar mejor posicionados para tener éxito que el resto.

Primero, llegar hasta el Super Bowl significó que los Packers practicaron y jugaron por más tiempo que nadie la temporada pasada en la Conferencia Nacional. Segundo, los Packers dependen poco de novatos y en contrataciones notables de agentes libres para comenzar la temporada. Además, Green Bay tiene continuidad casi total en su cuerpo de entrenadores.

Los Packers estrenan su campeonato de la NFL el 8 de septiembre en Lambeau Field contra los Saints de Nueva Orleáns, un equipo cuyos jugadores tuvieron sesiones de práctica durante el paro.

Cuando se mencionó ese tema entre los Packers, hubo respuestas fue de que esas prácticas no sirvieron de mucho y que los Saints lo hacían más por relaciones públicas. El encuentro inaugural de la temporada de 2011 es garantía de diversión.

El quarterback Aaron Rodgers — quien viene de una de las más impresionantes actuaciones de postemporada de todos los tiempos con triunfos convincentes en Filadelfia, Atlanta, Chicago y en el Super Bowl efectuado en el Cowboys Stadium contra Pittsburgh — cree que los Packers están en una buena posición para rechazar la sensación de complacencia que infecta a algunos equipos cuando ganan el Super Bowl.

Rodgers, que completó el 80% de sus pases en los primeros tres juegos de la pretemporada, agregó que los jugadores que vienen saliendo de lesiones, como el tight end Jermichael Finley y el running back Ryan Grant, tienen suficiente hambre de ayudar a guiar al equipo tras haber visto la marcha al Super Bowl desde afuera del campo.

"Pienso que esa es la actitud que traen ellos", consideró Rodgers. "Muchos de ellos no sienten como que aportaron en el camino al Super Bowl, y quieren ser parte de algo especial".

Aun así, los Packers tienen problemas por resolver.

Ya de por sí mermados en la línea defensiva luego que Cullen Jenkins fichó con Filadelfia, Mike Neal (rodilla) y C.J. Wilson (conmoción cerebral) se han perdido actividad. Y el estelar linebacker Clay Matthews (13,5 capturas de quarterback) ha estado teniendo molestias de un músculo del muslo, aunque eso no le ha impedido jugar en otras ocasiones.

Los Packers también buscan a un linebacker exterior que pueda ser titular en el otro extremo de la defensa. Erik Walden y Brad Jones están en la pelea, pero otro candidato, Frank Zombo, será baja indefinidamente por un hueso roto del hombro izquierdo. Y luego de dar de baja a los veteranos Nick Barnett y Brandon Chillar, los Packers parecen estar un poco cortos en la posición de linebacker central para cuando los titulares A.J. Hawk y Desmond Bishop necesiten descanso o estén inactivos.

La mayor preocupación a la ofensiva es en el guard izquierdo. La primera selección del draft, Derek Sherrod, tuvo el primer acercamiento con la titularidad a pesar de que como universitario en Mississippi State jugaba como tackle, pero se espera que el veterano T.J. Lang reclame el puesto. Sea quien sea el designado, Rodgers extrañará a Daryn Colledge, contratado por Arizona.

Más allá de eso, el potente y súper afinado brazo de Rodgers tiene muchas opciones entre sus running backs y wide receivers.

En este último departamento, Green Bay puede presumir uno de los grupos más completos de la liga, si no es que el mejor de todos, con Greg Jennings (1.265 yardas, 12 touchdowns), Donald Driver, Jordy Nelson, uno de los que más lastimaron a los Steelers en el Super Bowl, y James Jones. Y la reintroducción de Finley, quien quiere un nuevo contrato, debe de ser un impulso extra que no se puede despreciar.