Los tres etarras detenidos en el archipiélago venezolano de Los Roques, en el mar Caribe, llegaron en una embarcación con bandera española junto a un ciudadano de Haití y otro de Cabo Verde, informó hoy la prensa venezolana, que citó fuentes de la Armada.

Según el diario caraqueño El Universal, los extranjeros viajaban en un velero de nombre "Silver Clouds" y llegaron a Los Roques después de que sufriera un desperfecto mecánico.

Fuentes del Comando de Guardacostas de la Armada indicaron al rotativo que, al ser auxiliados y requerirles la documentación de rigor, se conoció que la embarcación no había recibido el permiso de ningún puerto principal de Venezuela.

Los ocupantes detenidos fueron Elena Barcena Argüelles, Francisco Pérez Lekue y José Ignacio Etxarte Urbieta, ademas de Sadir Allyn, de Haití, y Carlos Mendés, de Cabo Verde quien, según la información, era el patrón del barco.

El Universal informó que los detenidos serán enviados al Comando de Guardacostas de La Guaira, previa orden del Ministerio Público.

Fuentes de la lucha antiterrorista revelaron ayer en España que los tres etarras "huyeron hace unos días de Cuba".

Etxarte Urbieta, alias "Rizos" y "María Antonia", es uno de los seis etarras procesados el 1 de marzo de 2010 por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco en un auto en el que aseguraba que existían indicios de la "cooperación" del Gobierno de Venezuela en la alianza entre la banda terrorista ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

De hecho, en los meses siguientes el juez ordenó a la Policía viajar a Colombia para mostrar a nueve antiguos miembros de las FARC las fotografías de los procesados -entre ellos la de Etxarte- para que confirmaran si se trataba de los mismos que colaboraron con la guerrilla.

El juez señalaba en su auto que, según un documento intervenido en 1999 al ex dirigente etarra José Javier Arizkuren Ruiz, "Kantauri", Etxarte había solicitado autorización a la organización para efectuar pruebas en Venezuela consistentes en el lanzamiento de granadas o morteros con 40 kilogramos de explosivo con los que pretendía alcanzar una distancia de 600 metros.

Velasco decía también que Etxarte había sido deportado en 1986 por las autoridades francesas a Cabo Verde, "desde donde huyó para refugiarse en Cuba".

El mismo trayecto hizo Elena Barcena, miembro de ETA deportada en 1985 a Cabo Verde, país que abandonó en octubre de 1989 para instalarse también en la isla caribeña.

Barcena está acusada de haber participado en la colocación de seis artefactos explosivos en diferentes edificios públicos del País Vasco entre 1980 y 1982.

También esta acusada del intento de secuestro del cónsul de Portugal en San Sebastián y de tratar de volar una patrullera de la Armada en el puerto de Pasajes, en la provincia de Guipúzcoa.

Pérez Lekue formó parte a mediados de los años ochenta del "comando Madrid" de ETA.