Claramente, Jay Cutler está tratando de ser el conductor de los Bears de Chicago.

El quarterback actuó como si fuera un entrenador de facto, al organizar entrenamientos para la ofensiva en el receso de temporada, mientras había un cierre patronal, y también fue el primero en presentarse al campo de prácticas.

La gran pregunta es qué tan lejos puede llevar a los Bears, y la respuesta depende en gran medida no de él, sino del resto del reparto.

Hay una renovada línea ofensiva luego de que el centro Olin Kreutz, seis veces electo al Pro Bowl, se fue. Está Roy Williams, en espera de revivir su carrera y reforzar al cuerpo de wide receivers. Hay un nuevo rostro como tight end, con Matt Spaeth tomando el lugar de Greg Olsen. La rotación entre los running backs ahora incluye al ex Cowboy Marion Barber, además que Adam Podlesh es el nuevo punter.

Hay pocas incertidumbres en la defensa, donde Julius Peppers, Brian Urlacher y Lance Briggs están listos para provocar caos otra vez. En general, los Bears tienen a la mayor parte de su núcleo de jugadores intacto después de haber ganado la división Norte de la Conferencia Nacional con récord de 11-5 y quedarse a una victoria del Super Bowl.

La marcha al juego de campeonato de la NFC fue inesperada y complicada para los Bears, pero ellos quieren más y todo empieza con el quarterback.

"Estamos esperando mucho de él, pero no sólo de Jay", dijo el entrenador Lovie Smith. "Tenemos muchas armas. Nuestro ataque ha sido sometido a una renovación y me gusta la manera en que nos vemos ahora mismo".

La última vez que los Bears jugaron un partido significativo, Cutler pasó la mayor parte del segundo tiempo en la banca debido a la torcedura de un ligamento de la rodilla izquierda y vio a los Bears perder contra Green Bay por el boleto al Super Bowl.

Como si eso no hubiera sido suficiente, fue criticado por algunos jugadores y ex jugadores, quienes pusieron en duda el temple del quarterback.

Ahora es una nueva temporada. La rodilla de Cutler está bien. Hay otras preocupaciones en este momento, y hasta arriba de la lista está la protección que tiene el mariscal.

La paliza que Cutler se llevó la temporada anterior está bien documentada. ¿Quién puede olvidar la primera mitad contra los Giants en la que fue capturado nueve veces a principios de octubre?

Cutler acabó a la mitad de la tabla de los pasadores en yardas por pase (3.274) y porcentaje de pases completos (60,4), pero el número que más llama la atención es el 52. Esas son las veces que fue capturado debido a mala protección y a un plan de juego poco balanceado, especialmente en los primeros partidos, cuando los Bears tuvieron una marca de 4-3.

Después, las cosas cambiaron. La línea se estabilizó y el equipo se comprometió con la carrera, resultando en que Cutler fue derribado con menor frecuencia mientras el running back Matt Forte terminó con 1.069 yardas.

Sin el liderazgo de Kreutz, los Bears van a tener al descendiente de mexicanos Roberto Garza como centro. Chicago también reclutó a Gabe Carimi en la primera ronda del draft y podría ser el tackle derecho.

Una de las grandes dudas en Chicago es si el wide receiver Williams puede redescubrir la forma que le convirtió en un receptor de Pro Bowl bajo el coordinador ofensivo Mike Martz en Detroit. Williams busca algo de redención tras dos decepcionantes temporadas y media en Dallas.

Con Williams yendo largo y el ex Steeler Spaeth uniéndose al grupo de tight ends, la ofensiva pudiera tener un poco de más estilo de Martz, ahora en su segunda temporada como encargado de la ofensiva. Eso no necesariamente significa que un ataque como aquel de los Rams de principios de la década pasada dirigidos por Martz saltará al campo del Soldier Field, pero los Bears podrían tratar de abrir un poco su ofensiva. Los veloces Devin Hester y Johnny Knox ayudarían mucho en eso.

A la defensa, los Bears fueron novenos de la liga y segundos contra la carrera en 2010, con mucho grosor en la línea frontal. Los Bears recontrataron al tackle Anthony Adams y trajeron al tackle Amobi Okoye y al end Vernon Gholston, esperando que puedan cumplir con la promesa que alguna vez hizo de ellos jugadores reclutados entre los primeros 10 de un draft.

"Pienso que pudiéramos ser muy buenos", dijo Peppers, quien tuvo ocho capturas y tres fumbles forzados en 2010. "Creo que si cada uno sigue trabajando fuerte y sigue machacando como lo hemos estado haciendo, este grupo no tiene techo".