Los casi 1.000 libros perdidos de la Biblioteca Nacional de Perú, que esta institución pretende recuperar, se podrán devolver en algunas parroquias y monasterios de clausura en Lima, según anunció hoy el Arzobispado de Lima al proponerse como intermediario.

Un comunicado del Arzobispado explicó que los ejemplares perdidos pueden ser entregados de manera anónima en la parroquia El Sagrario, ubicado a un costado de la Catedral de Lima, y en algunos monasterios de clausura de la capital.

La directora técnica de la biblioteca, Silvana Salazar, informó al Arzobispado que tiene una lista de 30 libros sustraídos listos para ser devueltos por personas que los adquirieron en Lima, pero que "no los devolvían por temor a ser detenidos acusados de tenencia ilegal".

La campaña de recuperación de libros, lanzada en el marco de la celebración por los 190 años de la institución peruana, es la reacción de la Biblioteca al inventario realizado en los últimos meses, luego de algunos medios denunciaran la desaparición de importantes ejemplares, y que reveló que 932 libros históricos habían sido sustraídos.

Entre las joyas bibliográficas desaparecidas destacan tres libros que fueron devueltos por el Gobierno de Chile, país que se los llevó tras la Guerra del Pacífico, 181 títulos del fondo antiguo, 414 manuscritos de la colección Porras, 125 de la colección general y varios textos del siglo XVI.

Ante la falta de presupuesto, y luego de que se conociera que buena parte de los robos fueron realizados por los propios trabajadores de la biblioteca, se decidió lanzar ayer la campaña.

"Esta Biblioteca tiene el patrimonio de los peruanos, son nuestra memoria, son nuestro pasado, nuestro recuerdo, por lo tanto es una obligación devolver los libros", manifestó en la presentación de la campaña la ministra de Cultura, Susana Baca.