La economía brasileña creció un 3,6 por ciento en el primer semestre en comparación con el mismo período de 2010, lo que confirmó el proceso de desaceleración ya previsto por los economistas, según datos divulgados hoy por el Gobierno.

En los primeros seis meses del año pasado, en cambio, la expansión había sido del 9,2 por ciento frente al mismo período de 2009.

Tras haber alcanzado una expansión del 7,5 por ciento en 2010, el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del país en el primer semestre pisó el freno.

La desaceleración se notó principalmente en el segundo trimestre, cuando la economía solo creció un 0,8 por ciento frente al primer trimestre y un 3,1 por ciento en la comparación con el mismo período de 2010, según los datos divulgados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

En el primer trimestre, el PIB había crecido un 1,2 por ciento en comparación con el último del año pasado y un 4,2 por ciento frente al mismo período de 2010.

El crecimiento acumulado en doce meses cae gradualmente desde el 7,5 por ciento en diciembre hasta el 6,3 por ciento en marzo y el 4,7 por ciento en junio.

Esos resultados, sin embargo, son compatibles con las previsiones del Gobierno, que proyecta un crecimiento del 4,0 por ciento para 2011, una desaceleración en parte atribuida a la crisis económica global.

Según el IBGE, el PIB de Brasil en el segundo trimestre sumó 1,021 billones de reales (unos 638.625 millones de dólares) en valores corrientes.

El crecimiento de la economía en el primer semestre fue impulsado principalmente por el sector de servicios, con una expansión del 3,7 por ciento frente a los seis primeros meses de 2010, seguido por la industria (2,6 por ciento) y por la agropecuaria (1,4 por ciento).

El mercado interno fue el que mantuvo nuevamente a la economía en crecimiento pese a la crisis internacional, ya que el consumo de las familias se expandió un 5,7 por ciento en el semestre, en tanto que los gastos del Gobierno aumentaron un 2,3 por ciento.

Esos porcentajes fueron significativamente inferiores en el segundo trimestre.

El sector de servicios creció un 0,8 por ciento en el segundo trimestre frente al primero y la industria un 0,2 por ciento, en tanto que la agropecuaria se encogió un 0,1 por ciento en la misma comparación.

En relación al segundo trimestre de 2010, el sector de servicios creció un 3,4 por ciento, la industria un 1,7 por ciento y la agropecuaria no creció (0,0 por ciento).

El consumo de las familias creció un 5,5 por ciento en el segundo trimestre, su trigésima primera expansión consecutiva gracias al aumento del empleo, de la renta de los brasileños y a la expansión del crédito.