Una jueza falló el viernes que los herederos de un coleccionista de arte judío pueden proceder con su demanda contra Hungría para tratar de recuperar obras de arte evaluadas en más de 100 millones de dólares que les fueron sustraídas durante el Holocausto.

Pero la jueza Ellen Segal Huvelle desestimó una demanda anterior presentada por otros herederos, como pidió Hungría.

La colección del barón Mor Lipot Herzog incluía cuadros de grandes artistas como El Greco y Zurbarán.

Hungría alegó que la demanda de 2010 iniciada por algunos herederos de Herzog en Washington debía ser desestimada porque la compensación por 44 obras de arte quedó cubierta por un acuerdo de 1973 entre Hungría y Estados Unidos.

En la demanda que sí procederá, el bisnieto de Herzog, David de Csepel, y otros dos herederos piden que varios museos estatales les devuelvan las obras.

La demanda desestimada fue iniciada por la tía de De Csepel, Martha Nierenberg, y otros herederos.

Herzog murió en 1934. Su colección, que en su apogeo llegó a reunir unos 2.500 artefactos y pinturas de maestros, entre ellas 10 de El Greco, pasó en eherencia a sus tres hijos después de la muerte de su esposa en 1940.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial y la persecución de los judíos, la colección fue desmantelada en parte. Los nazis y el Ejército Rojo soviético se llevaron algunas obras. Otras fueron robadas por particulares o incautadas por el régimen comunista de posguerra.

Según expertos, Adolf Eichmann, quien dirigió la deportación de 400.000 judíos húngaros a Auschwitz y otros campos de concentración, se apoderó de algunas obras para su propia colección.

Las obras incluidas en la demanda se encuentran en la Galería Nacional, el Museo de Bellas Artes, el Museo de Artes Aplicadas y la Universidad de Tecnología y Economía de Budapest.