El veterano actor de películas de acción Jet Li y el director Tony Ching están ampliando su repertorio para abarcar los cuentos de hadas, pero el público que tienen en mente no sólo son los niños.

Su película más reciente "The Sorcerer and the White Snake" (que se puede traducir como "el brujo y la víbora blanca") tuvo su estreno el viernes fuera de competencia en el Festival de Venecia.

La película se basa en un cuento de hadas chino, que es parte de la conciencia popular como lo son Cenicienta o la Bella Durmiente en occidente. Todos en el elenco recordaron que se lo relataron sus abuelas.

Pero Ching dijo que buscó darle un giro moderno a la fábula al combinar la acción con los efectos especiales.

"La idea", dijo, "era combinar la tradición china de artes marciales con la tecnología occidental".

Dijo que el objetivo era hacer una película que atrajera a los adultos al resaltar la historia de amor.

"Creo que ante todo es un cuento de hadas para niños, pero también le habla a la nueva generación que está dispuesta a abandonarlo todo por amor.

Lo hace el papel de un brujo cuya función es someter demonios — buenos o malos — y matar monstruos. La Víbora Blanca, un demonio benigno encarnado por Eva Huang con una elegante cola generada por computadora, se arriesga por amor y utiliza sus poderes para volverse humana en su persecución de un joven herborista a quien descubre juntando flores.

La acción transcurre en un paisaje fantástico de montañas y una caldera de lava derretida donde el brujo destruye un demonio maligno.

La película será distribuida mundialmente, y según Huang ayudará al resto del mundo a comprender más a China.

"Creo que la gente que quiere conocer China debería ver esta película", dijo.