El presidente Juan Manuel Santos firmó el viernes un decreto que liquida la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE), una polémica oficina que maneja miles de activos incautados al narcotráfico.

Parte de las funciones de la DNE, como eran fijar políticas antidrogas, serán asumidas ahora por el Ministerio de Justicia, mientras los bienes decomisados pasarán a manos de una unidad del Ministerio de Hacienda, indicó la presidencia en una breve nota divulgada en su página de internet.

Surgida en los años 90 para trazar políticas nacionales antidrogas, la DNE recibió más tarde la misión de administrar y vender los activos que se le decomisaran a los narcotraficantes.

El desorden administrativo y la corrupción hizo insostenible la continuidad de esa oficina, dijo el presidente Santos en una breve declaración a los reporteros.

La liquidación de la DNE, con unos 300 empleados, "no es ninguna sorpresa" después de años de conocerse los distintos problemas, indicó.

"Problemas que se han venido acumulando en esa entidad, problemas de toda índole que tienen que ver con la corrupción, que tienen que ver con la ineficiencia administrativa", añadió el mandatario.

Más tarde en una conferencia de prensa, el ministro de Justicia Juan Carlos Esguerra dijo que el inventario actual de bienes en poder de la DNE era de 76.000 y que se conformará una junta asesora al proceso de liquidación, que estará integrada por el Ministerio de Hacienda, el de Justicia y el de Defensa.

Se aspira vender el máximo de esos activos y el dinero lo manejará Hacienda para atender distintas necesidades, como una ley que busca indemnizar a víctimas del conflicto armado interno.

Se espera que el proceso de liquidación se extienda un año, dijo Esguerra. Algunos de los empleados actuales pasarían al Ministerio de Justicia y los otros serán desvinculados o liquidados, agregó.

Directivos de la DNE habían afirmado que el inventario acumulado desde inicios de los 90 y hasta ahora de activos, desde apartamentos, casas y fincas, hasta autos y cuadros, era de unos 95.000 bienes, pero que realizaban un inventario para confirmar realmente cuántos eran.

No hay hasta ahora tampoco un cálculo oficial de cuánto pueden valer esos bienes, algunos de los cuales se han deteriorado por estar abandonados por años o haber sido saqueados por desconocidos, como el caso de residencias en lujosas haciendas.

Sin embargo, la DNE ha hechos ventas en distintos años, principalmente de departamentos y negocios comerciales que han ascendido a unos 370.700 millones de pesos (205 millones de dólares), hasta septiembre de 2010, según los datos más recientes. Tales fondos se han destinado a ampliar el sistema carcelario y proyectos de construir nuevas prisiones, según han dicho directivos de la DNE.

Al menos una decena de congresistas tiene investigaciones preliminares pendientes ante la justicia porque supuestamente hicieron gestiones en la DNE para que amigos y parientes fueran designados como administradores de bienes por lo cual debían pagar a la Dirección, pero o nunca lo hicieron o pagaban mínimas cantidades, en pérdidas para las arcas nacionales que no se han calculado.