"No es una parodia política, es un churro (película mala) muy bien hecho": así resumió Miguel Rodarte la comedia "Salvando al soldado Pérez" que se acaba de estrenar en los cines de los Estados Unidos.

Rodarte interpreta a Julián Pérez, un narcotraficante que, siguiendo las órdenes de la única autoridad que respeta, su madre, viaja hasta Irak para salvar a su hermano menor del conflicto armado. "Es una película que desde la misma historia ya rebasa todo tipo de referencia existente en el cine en México", dijo Rodarte en entrevista con The Associated Press.

Se trata de un proyecto muy ambicioso cuya producción traspasó las fronteras. No solo se filmó en México; también en Estados Unidos y en Turquía.

Para Gerardo Tarcena, Carmelo en la película, este hecho sin precedentes abre nuevos caminos para el cine mexicano. "La pelicula rompe la barrera mental de este cine no lo hacemos nosotros... solamente se puede hacer en Hollywood", dijo.

Taracena considera que el cine mexicano ha logrado un lugar respetable y sigue abriéndose paso a nivel competitivo. "Hay cine mexicano para festival, hay cine mexicano que se consume dentro del país, y sobre todo hay un cine, como esta película, que se puede comercializar y que se puede exportar", dijo el actor.

No es casual que "Salvando al soldado Pérez", dirigida por Beto Gómez, se exhiba en las salas estadounidenses. Su distribución internacional se planeó desde sus orígenes; por esta razón los realizadores no escatimaron en cuanto a presupuesto y siempre buscaron generar un fenómeno y una fascinación en un publico universal.

"Se pensó tanto en las audiencias hispanas como en las no hispanas" , acotó Rodarte.

Esta cinta aborda el narcotráfico en tono de comedia. Es un tema que también ha traspasado las fronteras de la tolerancia, cuando van de por medio vidas inocentes. "La película tiene como contexto esta situación tan terrible porque la estamos viviendo. En ese sentido, lo único que hacemos es tomar la realidad que nos esta poniendo el país. Si no tuviéramos esta realidad, probablemente el personaje de Julián sería un empresario y no un narcotraficante", Taracena.

Ambos actores están seguros de que la cinta será muy bien recibida en el extranjero. Coinciden en que la comedia bien llevada implica una critica y lleva a la reflexión; pero, por otra parte, invita a liberar la tensión y el estrés que genera lo que se vive en estos momentos.

"Los mexicanos somos expertos en reirnos de nuestros propios problemas", dijo Rodarte.