La insurgencia avanzaba hacia Sirte, el poblado natal de Moamar Gadafi, aunque dio una prórroga para que se rinda la localidad, dijeron el viernes los rebeldes, en tanto que la ONU advirtió que Libia afronta una escasez crítica de agua, alimentos y otros artículos básicos, pero sólo en el corto plazo.

Aunque ha amainado la lucha en partes de Libia, incluida la capital Trípoli, quedaron interrumpidas las líneas de suministros y está dañada la infraestructura en diversas partes del país, con la subsecuente secuela de personas que necesitan asistencia, debido a la guerra civil que han escenificado durante seis meses los rebeldes y las fuerzas de Gadafi.

En los últimos días, más de media decena de organismos de Naciones Unidas han regresado a Trípoli, dijo el coordinador de Naciones Unidas para asuntos humanitarios en Libia, Panos Moumtzis.

Naciones Unidas trajo 11 millones de botellas de agua y traerá 600 toneladas de alimentos así como 100 millones de euros (140 millones de dólares) en medicamentos. Sin embargo, Moumtzis consideró previsible que la asistencia de Naciones Unidas será sólo temporal.

"Este país tiene muchos recursos y consideramos que las necesidades humanitarias serán de corto plazo", dijo en referencia a la nación petrolera que tiene seis millones de habitantes. "No auguro que el programa de asistencia humanitaria se extienda más allá de finales de año, a lo máximo".

Aunque las fuerzas insurgentes tienen en su control casi la mayor parte del país, no han capturado a Gadafi ni a los integrantes de su familia. En tanto, los rebeldes avanzan sobre los remanentes en los bastiones leales a Gadafi, entre ellos Sirte, la localidad natal del ex dictador.

El portavoz del consejo rebelde, Abdel-Hafiz Ghoga, dijo que las fuerzas insurgentes no han parado su avance a pesar de que la insurgencia amplió a Sirte el plazo para su rendición, del 3 al 10 de septiembre.

Las brigadas rebeldes llegaron a la localidad de Wadi Hawarah, a unos 50 kilómetros (30 millas) de Sirte, agregó.

"Los rebeldes en la línea del frente están muy ansiosos por avanzar sin demora. Viven en condiciones muy difíciles en medio del desierto y en el clima caluroso", afirmó. Agregó que los rebeldes prefieren una rendición de Sirte que un ataque sangriento.

"Quizá mañana, o pasado mañana, la gente de Sirte ice la bandera de independencia y podamos entrar pacíficamente sin pelear".

___

Al-Shaheibi informó desde Bengasi, Libia.