Las empresas de Colombia que comienzan su incursión en el mercado brasileño buscan la complementariedad y no la competitividad, afirmó hoy en Sao Paulo la presidenta de la oficina colombiana de promoción exterior Proexport, María Claudia Lacouture.

"Los empresarios colombianos que quieren conquistar el mercado brasileño, que es de grandes oportunidades, buscan la complementariedad y no la competitividad para darle un mayor dinamismo a nuestras relaciones bilaterales", dijo a Efe Lacouture, quien encabeza en Sao Paulo una misión comercial.

No obstante, Lacouture admitió que existen empresarios de ambos países que actúan en los mismos sectores, pero la diversidad de los productos colombianos, tanto en materias primas como en el tipo de fabricación, les facilita su acceso al mercado brasileño.

"Es el caso de los artículos en cuero y la producción de cosméticos, que son bien diferentes a las que se tienen en Brasil", apuntó la funcionaria del Gobierno colombiano.

Una total de 135 representantes de empresas colombianas y otros 165 de compañías brasileñas comenzaron hoy una rueda de negocios en el World Trade Center de Sao Paulo, que se extenderá hasta mañana con la expectativa de superar la realizada en 2009 y que cerró negocios por 30 millones de dólares.

La oficina en Brasil de Proexport calcula que la tercera rueda bilateral realizada en Brasil puede rendir negocios por unos 50 millones de dólares.

Desde el primer encuentro de este tipo, realizado en 2005, será la primera vez que participa un grupo de 24 empresas colombianas del sector de servicios de software.

En total, la rueda reúne a empresas colombianas de 23 sectores, algunos tradicionales en el país andino como el alimenticio, pinturas, aceites y grasas, confección, textil y el de la construcción, además de otros en plena expansión, como el de cosméticos y el atún.

Entre los participantes brasileños se destacan las grandes redes de distribución y comercio minorista, como Carrefour Brasil, Pao de Açúcar, C&C, Leroy Merlin y Makro, además de las cadenas de tiendas de ropa Renner, C&A, Marisa y Riachuelo.

En el caso de la construcción, las empresas colombianas buscan oportunidades para participar en los proyectos de infraestructura previstos para el Mundial de Fútbol Brasil 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

El flujo comercial bilateral se ha multiplicado por cuatro desde 2004, hasta los 3.000 millones de dólares anuales, con un déficit en la balanza para Colombia, que exportó bienes y servicios para su vecino por valor de 1.000 millones de dólares.

"Brasil es nuestro quinto, sexto, socio comercial. Debemos nivelar la balanza y los dos Gobiernos se han propuesto hacerlo. Tenemos una respuesta magnífica del empresariado. Es un trabajo conjunto y nuestro propósito es establecer las mejores relaciones con la Apex (agencia promotora brasileña)", subrayó Lacouture.

El otro objetivo del Gobierno colombiano, añadió Lacouture, es "generar interés" para aumentar el flujo de turistas brasileños en Colombia, que en un firme ascenso subió a los 60.000 en el último año.