El ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín, calificó hoy de "preocupante" la situación económica internacional y sostuvo que Chile, pese a sus bases sólidas, "no está blindado" y podría resultar afectado.

"Es bastante preocupante (la situación internacional). Esto no es una exageración", sostuvo Larraín en el marco del seminario "Chile hacia el desarrollo", organizado por su ministerio, con la asistencia de varios analistas del exterior.

"Vemos problemas en Europa y en Estados Unidos. Algunos economistas están planteando que habrá una fuerte desaceleración en 2012 y otros, una recesión", añadió el responsable de las finanzas públicas chilenas.

Larraín advirtió que si bien su país tiene las bases sólidas, con buenas cifras macroeconómicas y un correcto manejo de las políticas fiscales, un mayor deterioro del escenario internacional tendrá efectos en su economía.

"No estamos aislados. Chile es una economía globalizada. Nosotros no estamos blindados" dijo y subrayó que, por lo tanto, "si hay una desaceleración en el mundo, nos vamos a desacelerar".

El estadounidense Jeffrey Sachs, profesor de la Universidad de Columbia, coincidió en calificar de "muy difícil" la actual coyuntura de la economía mundial y en que Chile, debido a su apertura económica, está expuesto al peligro, pero matizó que hasta ahora el país suramericano "ha podido enfrentar bien esto".

En tanto, Uri Dadush, director del "Programa Internacional de Economía" del Carnegie Endowment for International Peace, consideró que si bien las últimas cifras de empleo en EE.UU. fueron negativas, "es muy difícil" que la economía estadounidense caiga en una recesión.

A su juicio, los principales problemas están en la economía europea y son producto de la debilidad de sus políticas.

"La situación europea representa potencialmente un riesgo", dijo el economista, para quien un cambio en el manejo de las economías de la eurozona podría ayudar a superar la situación.

La economía chilena creció un 8,4 por ciento en el primer semestre, y aunque los expertos vaticinan una desaceleración de la actividad en el segundo, se mantiene la previsión de un crecimiento en torno a un 6,6 por ciento este año.