El candidato presidencial de Argentina por el socialismo, Hermes Binner, escaló al segundo lugar en intención de voto para las elecciones generales de octubre próximo, según un sondeo liderado por la jefa del Estado, Cristina Fernández, divulgado hoy.

La mandataria y candidata a la reelección por el peronista Frente para la Victoria encabeza las preferencias del electorado con el 41,7 por ciento de los votos, casi nueve puntos debajo del resultado obtenido en las elecciones primarias del pasado 14 de agosto, de acuerdo con la encuesta Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM) difundida por el diario El Cronista.

Detrás se sitúa Binner, gobernador de la provincia de Santa Fe, con el 15,5 por ciento de los sufragios, después de que en las primarias quedara en el cuarto lugar con el 10,18 por ciento, lo que le convirtió en la "sorpresa" de esos comicios, coincidieron los encuestadores.

En las primarias, realizadas por primera vez en el país para definir los candidatos de las elecciones generales del 23 de octubre, Fernández se alzó con el 50,24 por ciento de los votos, unos 38 puntos por encima del radical Ricardo Alfonsín (12,2 por ciento), seguido por el peronista disidente Eduardo Duhalde (12,1 por ciento).

En las elecciones presidenciales, Alfonsín pasaría al tercer lugar con el 11,6 por ciento, mientras que Duhalde obtendría el 11 por ciento, según el sondeo de OPSM, basado en 1.100 entrevistas a mayores de 18 años, residentes en 65 localidades de diferentes puntos del país.

En tanto, el 50,7 por ciento de los encuestados opinó que conviene que ganen candidatos de la oposición las elecciones legislativas que también se celebrarán el 23 de octubre para la renovación parcial de las cámaras de Diputados y Senadores.

"La gente demanda equilibrio y rechaza que un partido tenga el doble de votos que otro. Por eso se inclinan por una mayor expresión opositora en el Congreso", señaló el director de OPSM, Enrique Zuleta Puceiro.

Tras el contundente resultado que obtuvo Fernández en las primarias, los postulantes presidenciales de la oposición comenzaron a hacer énfasis en las legislativas para aumentar sus bancas y evitar que el oficialismo recupere la mayoría en el Parlamento.

En las primarias, implementadas por una reforma política de 2009, todas las fuerzas políticas debieron reunir el 1,5 por ciento de los votos válidos para poder competir en las elecciones generales, en las que se presentarán siete aspirantes a la Presidencia.