El nuevo gravamen que pagarán las empresas mineras en Perú, por 3.000 millones de soles anuales (1.090 millones de dólares), será utilizado en proyectos de infraestructura en regiones sin ingresos fiscales, explicó hoy el ministro de Economía y Finanzas, Miguel Castilla.

El gravamen fue negociado con las mineras con el objetivo de financiar los proyectos de inclusión social prometidos por el presidente Ollanta Humala, para mejorar la distribución de los ingresos nacionales y reducir los conflictos sociales que caracterizaron al pasado gobierno de Alan García.

El nuevo impuesto será pagado por todas las empresas mineras y sustituirá al actual sistema de regalías, dijo Castilla en rueda de prensa con corresponsales extranjeros en Lima.

Según el titular de Economía, este nuevo impuesto "corrige una gran distorsión y se acerca al modelo chileno".

Castilla agregó que el cálculo de los 3.000 millones de soles anuales, adicionales al presupuesto nacional, se hizo con base en las previsiones del precio internacional de los metales y la producción prevista para el primer semestre de este año.

El fondo será administrado por el gobierno nacional y "no merma lo que por ley le corresponde a los gobiernos regionales (por canon)", donde están situados los yacimientos mineros.

La recaudación de este gravamen "es una forma de mejorar la distribución de la renta nacional", dijo, y descartó que vaya a dañar la competitividad en este sector productivo, pues estima inversiones en minería por valor de 30.000 millones de dólares en los próximos años.

El ministro remarcó que "la inversión (en minería) es urgente" porque los niveles de producción, en volúmenes, han venido cayendo.

Castilla apuntó que la inversión en infraestructura que hará el gobierno con estos fondos adicionales permitirán tener una "mayor presencia del Estado" y "políticas más eficaces en solución de conflictos sociales".

Añadió que la creación de este impuesto será plasmada en una ley que será presentada al Congreso dentro de dos semanas.

Respecto a la posibilidad de que el Tesoro Público emita bonos soberanos para recaudar fondos adicionales en caso de que se agrave la crisis financiera global, Castilla dijo que "es una posibilidad" que se está evaluando, "porque hay necesidades que cumplir el próximo año".

El ministro dijo que Perú dispondrá de 8.500 millones de soles (más de 3.000 millones de dólares) en el presupuesto del próximo año para un eventual plan de contingencia en el caso de que se desate una situación de crisis global que "todavía no hay".

Castilla indicó que está promoviendo una reforma tributaria para poder tener mayor gasto permanente en el presupuesto y también del sistema privado de pensiones para ampliar la cobertura e impulsar una mayor competencia en el manejo de estos fondos.

El ministro estimó que en cuatro meses tendrá listo un proyecto de ley consensuado con las administradoras de fondos de pensiones para conseguir esa reforma.

Castilla fue viceministro de Hacienda durante el pasado gobierno de Alan García (2006-2011).