El columnista colombiano Ernesto Yamhure se vio obligado hoy a abandonar su trabajo de periodista en el diario bogotano El Espectador y Caracol Radio después de que se revelara que en el pasado recibió asesoramiento del jefe paramilitar Carlos Castaño (ya fallecido) antes de redactar sus artículos.

Así lo reveló la edición digital de Un Pasquín, publicación dirigida por el periodista y caricaturista Vladdo, donde en el artículo titulado "De Castaño a oscuro" se da cuenta de las conversaciones que mantuvo Yamhure y el paramilitar sobre el enfoque de sus artículos de opinión.

El artículo copó la portada y generó un gran revuelo durante la jornada en los medios de comunicación.

Los documentos publicados hacían parte de una memoria USB que perteneció al asesinado Carlos Castaño, máximo líder de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) hasta 2004, y que fue entregada a la Fiscalía por el también miembro de esa organización ilegal Hebert Veloza García, alias "HH", en julio de 2008.

Vladdo explicó a Efe que la autora del artículo, la periodista de investigación colombiana Claudia Julieta Duque, "tuvo acceso a una fuente que conocía el contenido de la memoria USB".

"Yo iba a relanzar Un Pasquin y me parecía una buena historia para la portada. Nosotros llevábamos siete meses sin salir y me pareció perfecto para relanzar la publicación", que a partir de ahora será quincenal.

En el artículo se cita una recomendación previa de Castaño a Yamhure sobre el borrador de una columna que iba a ser publicada el 1 de diciembre de 2002.

"Le pido un favor, inserte un párrafo donde alerta a las AUC sobre la importancia del cumplimiento de su palabra ante la opinión pública, de cumplir con el cese de hostilidades que incluye abandonar definitivamente cualquier participación en actividades del narcotráfico, pues es lo que espera Estados Unidos", indicó.

Y prosigue: "Amigo, a mí me parece que así es más válido lo que usted escribe, y muestra su línea crítica con todos los violentos".

La columna, que iba a ser titulada "Felicitémonos" en alusión al "cese de hostilidades decretado en forma unilateral por los grupos paramilitares el 29 de noviembre de ese mismo año", según el semanario, fue escrita de nuevo tras las consideraciones de Castaño y publicada bajo el título: "El fin del caballito".

Ambos escritos aparecen en Un Pasquín.

En respuesta, el columnista, contactado por la periodista, argumenta: "Yo nunca le enviaba los borradores al jefe de una organización criminal para que escribiera mis columnas; simplemente estaba consultando si los contenidos se ajustaban a la información que me proveía él como fuente en mi trabajo periodístico".

Además de una supuesta relación profesional, el artículo acredita vínculos personales, lo que Vladdo tildó de "curioso y comprometedor".

La autora recuerda que en el marco de una investigación judicial, Juan Rodrigo García Fernández -hermano de "Carlos Mauricio", excomandante del Bloque Metro de las Autodefensas Unidas de Colombia asesinado en julio de 2004- relató que asistió con Yamhure a fiestas del entorno de Castaño.

"En el sauna de la casa de Carlos Castaño, mientras yo tomaba café ellos tomaban whisky y el doctor Yamhure fumaba su pipa (...) El doctor Yamhure participó conmigo en al menos dos reuniones con las autodefensas", reseña el artículo de Un Pasquín acerca de las declaraciones de García Fernández.

El Espectador publicó en su página web la aceptación de la renuncia del periodista, que presentó su dimisión en una carta alegando "razones personales".

"Me veo en la penosa obligación de renunciar a mi columna habitual que ostento desde hace 11 años en el periódico que usted dirige", dice Yamhure al director del rotativo, Fidel Cano.

Esta historia sirvió para que Un Pasquín retornara a las rotativas, admitió Vladdo.

La edición de este número será impreso esta noche y tendrá una tirada de 5.000 ejemplares.