El presidente electo de Singapur, Tony Tan, asumió hoy el cargo para un mandato de seis años al que accede después de ganar las elecciones del pasado sábado.

Tony Tan, de 71 años y séptimo presidente que tiene el país asiático, presto juramento en el transcurso de una ceremonia celebrada en el palacio presidencial de Istana en presencia del primer ministro, Lee Hsien Long, informó la televisión Channel News Asia.

La candidatura de Tony Tan se impuso al obtener el respaldo del 35,19 por ciento del total de 2,1 millones de singapureses con derecho a ejercer el voto y al sacar una ventaja de 7.269 papeletas a su inmediato rival, el ex diputado Tan Cheng Bock.

El ahora presidente cuenta con una dilatada carrera política ligada al Partido de Acción del Pueblo, que ha dominado el Parlamento y el Gobierno desde 1959, y que incluye haber sido viceprimer ministro y titular de diferentes carteras.

Tony Tan sucede en la presidencia del país más próspero del sudeste de Asia a Sellapan Rama Nathan, quien anunció que se jubilaba tras desempeñar el cargo durante dos mandatos.

"El presidente es el presidente para todos los singapureses, no sólo para aquellos que me han votado, sino también para los que no. Trabajaré para cada uno de vosotros", afirmó Tony Tan tras conocer el resultado que le proclamaba vencedor en los sufragios.

Las pasadas elecciones presidenciales fueron las primeras que se celebraron de manera directa para este puesto desde que fueran introducidas en 1993, ya que en las anteriores ocasiones solo hubo un candidato, que fue declarado ganador.

El presidente de la ciudad-Estado tiene un rol en gran parte simbólico y su principal función es la de asesorar al Gabinete del primer ministro sobre asuntos sociales y económicos.

La Constitución de Singapur no confiere autoridad al presidente para participar en las tareas de gobierno, aunque le otorga limitado poder para supervisar la gestión de la reserva de divisas y los presupuestos de los organismos dependientes del Estado.