Los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes han visto denegado su intento de que se introduzca en la Constitución española el derecho a la autodeterminación de los pueblos, aprovechando la reforma que se quiere hacer de la Carta Magna.

La Mesa del Congreso de los Diputados (órgano de representación colegiada de esta cámara) rechazó hoy las enmiendas presentadas por el PNV (nacionalistas vascos) y ERC (independentistas catalanes) al texto pactado por el gubernamental PSOE y el opositor Partido Popular para incluir en la Constitución un límite del déficit de todas las administraciones públicas.

El presidente del Congreso, José Bono, dijo a los periodistas, tras la reunión de la Mesa, que se habían rechazado las enmiendas del PNV y ERC, que querían aprovechar la reforma para incluir el derecho a la autodeterminación.

También fue rechazada la enmienda a la totalidad de Izquierda Unida, que se opone rotundamente a la reforma pactada por las dos grandes formaciones, por considerar que se rompe el consenso que llevó a redactar la Constitución en 1978, al no contarse con otros partidos, y por rechazar el fondo de limitar el déficit.

En la reunión, la Mesa aceptó las enmiendas relativas al artículo 135 de la Constitución que se pretende modificar, así como a otros que no afectan a los derechos fundamentales.

En total, eran 24 las enmiendas que habían presentado los grupos al texto pactado por socialistas y populares, y que mañana, viernes, se votará en el pleno del Congreso de los Diputados.

Para su aprobación definitiva, la reforma debe ser refrendada la semana próxima por el Senado (Cámara alta del Parlamento).