Las autoridades paraguayas incineraron el jueves 422 kilos de cocaína incautados en un operativo antinarcótico en septiembre del año pasado y a la quema asistió el presidente Fernando Lugo.

En la intervención los agentes especiales apresaron a los bolivianos Carmelo Medina, piloto, de 30 años de edad, y a su acompañante Isaias Salvatierra, de 46, quienes aterrizaron una avioneta Cessna en la hacienda Santa Clara, aparentemente para entregar la droga a sus destinatarios.

El establecimiento ganadero se encuentra a 340 kilómetros al este de Asunción y además de los bolivianos fueron detenidos y procesados dos peones paraguayos. Los cuatro esperan sentencia.

La droga, en presencia de Lugo, fue quemada por orden del juez penal Oscar Delgado en hornos con elevadas temperaturas de la siderúrgica Acepar, a 60 kilómetros al oeste de Asunción, según informó a la AP la oficina de prensa de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad).