El ministro de Economía, Luis Miguel Castilla, aseguró el jueves que los programas sociales prometidos por el presidente Ollanta Humala se implementarán sin arriesgar la estabilidad fiscal y manteniendo el buen manejo macroeconómico.

Castilla explicó que para poder cumplir con este objetivo se han redefinido las prioridades en el presupuesto de la república 2012, presentado recientemente al Congreso, que presenta un incremento de 8% en términos nominales y 5% en términos reales, con respecto al de este año.

El ministro señaló que los programas sociales como la pensión de 250 soles a los mayores de 65 años en situación de pobreza, la apertura de guarderías infantiles, otorgamientos de becas a jóvenes de escasos recursos y otros, serán financiados con recursos públicos.

Para ello se realizará una reforma tributaria integral, además que se propiciará la creación de alianzas público-privadas a fin de generar más ingresos al erario.

Expresó que la implementación de estos programas sociales no significará un desequilibrio en la caja fiscal, por cuanto se realizará gradualmente y de forma focalizada en las áreas más necesitadas, afirmación que concuerda con la visión expuesta por la calificadora de riesgos estadounidense Standard & Poors que esta semana mejoró la calificación soberana de largo plazo en moneda extranjera de Perú.

Standard & Poors, entre las consideraciones que hizo para tomar esa decisión, explicó que el nuevo gobierno ha dado indicios de que sus planes de incrementar el gasto social y en infraestructura se harán "de manera gradual y dentro de los límites de un enfoque fiscal prudente".

La calificación soberana de largo plazo en moneda extranjera de Perú pasó de BBB- a BBB, que representa una "capacidad adecuada de cumplir compromisos financieros, pero más susceptibles a condiciones económicas adversas".

El ministro de Economía aseguró en rueda de prensa con corresponsales extranjeros que "en todo momento se mantiene el programa económico en términos de respeto a la ley de prudencia y transparencia fiscal, que son límites al gasto corriente y límites a cuanto uno puede tener como déficit fiscal en el sector público no financiero".

Respecto a los impuestos por aproximadamente 3.000 millones de soles anuales (1.094 millones de dólares) que pagarán al estado las empresas mineras --en virtud de un acuerdo al que llegaron con el gobierno-- se usarán para financiar obras de infraestructura en regiones del país que no cuentan con ingresos propios como el canon por actividades mineras o petrolíferas.

Humala, un ex teniente coronel del ejército de tendencia izquierdista, asumió la presidencia el 28 de julio prometiendo trabajar por la inclusión social para que los beneficios del crecimiento económico que experimenta Perú en la última década lleguen a los más pobres, y ha dicho que lo hará sin arriesgar la estabilidad macroeconómica y la disciplina fiscal.