La Lazio trató el jueves de aplacar la molestia de sus hinchas por la venta al Inter del atacante argentino Mauro Zárate.

"Entiendo que los tifosi se sientan traicionados, pero él mismo reconoció que se quería ir y tener a jugadores en contra de su voluntad, no es productivo", manifestó Igli Tare, director deportivo de la Lazio.

Desmintió que algunos de sus compañeros querían que se fuera: "Es totalmente falso, sus relaciones con el jamás fueron negativas".

De todos modos, el dirigente de la Lazio no dejó de criticar al atacante argentino al recordar que "las reglas se deben respetar, y si Zárate regresa con sobrepeso, entonces está en contra de las reglas".

El técnico Edy Reja dijo que Zárate volvió de las vacaciones con más de cinco kilos de sobrepeso.

Tare reconoció que el delantero fue vendido a un precio inferior al que lo habían pagado: "Si tú lo vendes en su mejor momento, es una cosa, de otra manera, es muy distinto", explicó.

Hace tres años, Lazio pagó 22 millones de euros (31 millones de dólares) por el ariete, mientras que ahora el Inter desembolsó 2,7 millones de euros (3,9 millones de dólares) por el préstamo y el precio de su cesión definitiva se fijó en 15 millones de euros (21 millones de dólares), según la Corriere dello Sport.

Zárate, de 24 años y ex jugador de Vélez Sarsfield, Birmingham City y Al Saad de Qatar, realizó su mejor campeonato cuando llegó a la Lazio, en el 2008, al marcar 13 goles. Bajó a tres en el campeonato siguiente y anotó nueve en el último.