El apoyo a la Libia post-Gadafi, la presión sobre el régimen sirio y la necesidad de un consenso ante una posible declaración de independencia palestina en la ONU son los tres asuntos que protagonizarán mañana y el sábado la primera reunión de ministros de Exteriores europeos de este curso político.

El encuentro, de carácter informal, se celebra en Sopot (Polonia) y servirá entre otras cosas para dar continuidad a la conferencia internacional para la reconstrucción de Libia que tiene lugar hoy en París.

La Unión Europea se ha propuesto ofrecer a las nuevas autoridades de Libia toda una serie de ayudas en el marco de su nueva política para el Mediterráneo sur, puesta en marcha como respuesta a la "primavera árabe".

Según explicó hoy la jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, Bruselas ha planteado al nuevo gobierno rebelde cuatro prioridades: ayuda humanitaria, apoyo a la seguridad, impulso de la economía y refuerzo de la democracia.

En el aspecto económico, los estados miembros acordaron hoy el levantamiento de las sanciones que habían impuesto a 28 entidades libias con el fin de facilitar la llegada de recursos a las nuevas autoridades, aunque todavía quedan en la "lista negra" un buen número de personas y empresas.

Ashton subrayó que, más allá de este tipo de medidas, la UE debe trabajar para que la economía libia pueda recuperar su actividad normal, por ejemplo, impulsando el regreso de los trabajadores huidos durante el conflicto.

Mientras en Libia mira hacia el futuro una vez confirmado el cambio político, la UE busca seguir aumentando la presión sobre el régimen de Bachar al Asad para facilitar la transición en Siria.

Coincidiendo con la reunión ministerial, los Veintisiete tienen previsto anunciar en Bruselas una nueva ampliación de la lista de personas y entidades sancionadas, según fuentes comunitarias.

La decisión será adoptada y publicada al mismo tiempo que el embargo a las importaciones de petróleo procedente de ese país, que van a parar a Europa en su práctica totalidad.

Para la UE, sin embargo, sólo representaron en 2010 el 1,5 % del total del crudo adquirido y únicamente España, Alemania, Italia, Holanda, Francia y Austria importan actualmente petróleo sirio.

Mañana, los ministros de Exteriores comunitarios tienen previsto precisar también su postura ante la esperada declaración de la independencia palestina en las Naciones Unidas.

Ashton, encargada de buscar la unidad de los Veintisiete, subrayó hoy que el consenso en este ámbito es "muy importante", aunque evitó explicar su postura al no haber por ahora ningún texto presentado por los palestinos.

Un grupo de unos ocho países comunitarios, entre ellos España, se han mostrado hasta ahora dispuestos a respaldar la declaración de independencia, por lo que la UE se arriesga a una fractura dado que otros estados miembros serían reacios a hacerlo.

Bruselas quiere evitar que se repita lo ocurrido con Kosovo, cuando Europa quedó divida entre países que reconocieron al nuevo estado y otros que siguen sin hacerlo.

Por último, el programa del encuentro de ministros prevé también una discusión sobre las relaciones con tres de los considerados "socios estratégicos" de la UE: Brasil, India y Suráfrica.

Durante sus deliberaciones del sábado los ministros de los Veintisiete estarán acompañados por sus homólogos de los países candidatos a unirse al bloque.

La reunión informal de los ministros de Exteriores, que se celebra cada seis meses, es conocida por el nombre de Gymnich, el castillo alemán donde se celebró el primer encuentro de este tipo, en 1974.