La recta final de la temporada regular dentro del béisbol de la Liga Americana tiene de nuevo el aliciente del duelo entre los Medias Rojas de Boston y los Yanquis de Nueva York por conseguir el título de la División Este y ambos equipos se han reforzado con Conor Jackson y el venezolano Jesús Montero, respectivamente.

Los Medias Rojas han adquirido a Jackson, un inicialista y jardinero, que jugaba con los Atléticos de Oakland a cambio del lanzador de Ligas Menores, Jason Rice.

Para hacer espacio en la plantilla de 40 peloteros, el relevista Bobby Jenks fue puesto en la lista de lesionados de 60 días.

Jackson, de 29 años, batea .249 (de 83-33) con 17 dobles, un triple, cuatro jonrones y 38 remolcadas en 103 partidos que ha jugado con los Atléticos esta temporada, incluyendo 50 en la primera base (43 como titular).

También jugó 28 partidos en el jardín derecho (24 como titular) y 20 en el izquierdo (14 como titular) y seis en la antesala (dos como titular).

Rice, de 25 años, ha tenido 44 presentaciones por Triple-A Pawtucket esta temporada, incluyendo una como abridor, registrando 4-5 con cuatro rescates, un promedio de carreras limpias de 3.69, 89 ponches y 42 boletos otorgados.

El derecho fue seleccionado por los Medias Rojas de la plantilla de los Medias Blancas en la fase de Triple-A del Sorteo de la Regla 5 en el 2008, y en 256 compromisos entre las organizaciones de Boston y Chicago tiene 26-31 con 24 salvados y 3.91 de efectividad.

Mientras, todo lo bueno que se ha dicho sobre el joven Montero le ha permitido que el piloto de los Yanquis, Joe Girardi, quiera verlo en acción con el primer equipo durante la recta final de la temporada regular.

Montero, de 21 años, es el sexto mejor prospecto de todo el béisbol, según el ranking de MLB.com. Su participación con los Yanquis en septiembre sería como receptor sustituto y otra opción en el puesto de bateador designado.

"Es un muchacho que hemos mencionado mucho, hemos hablado mucho de él", admitió Girardi. "Últimamente ha dado muy buenos swings al bate".

Montero batea .288 con 18 jonrones y 67 empujadas en 109 partidos por Triple-A Scranton/Wilkes-Barre, y Girardi destacó que Montero "definitivamente" podría llegar a Fenway Park para estar disponible para el juego de los Bombarderos en Boston con los Medias Rojas.

Desde el descanso del Juego de Estrellas, Montero lleva promedio de .286 con 11 cuadrangulares, 34 impulsadas, porcentaje de embasarse de .352 y slugging de .558 en 39 juegos disputados.

"Podría ponerlo como designado y no tendría miedo de usarlo detrás del plato", afirmó Girardi. "No sé si lo pondría como titular, simple y llanamente porque se toma un tiempo para que se desarrolle la relación entre los lanzadores y los receptores".

Girardi explicó que los receptores actuales de los Yanquis están mucho más familiarizados con los lanzadores que él, como era lógico, pero tampoco tendría miedo de poner a Montero en la receptoria.

El debut de Montero en la Gran Carpa se ha demorado más de lo que muchos habían pensado. Tuvo una oportunidad justa de hacer el primer equipo en los entrenamientos, especialmente después de que su compatriota Francisco Cervelli se perdiera la primera parte de la temporada por lesión.

Pero Montero, como él mismo reconoce, se presionó en la primavera y los Yanquis decidieron irse con otro venezolano, Gustavo Molina, hasta que Cervelli se recuperara. Montero aceptó su asignación a Triple-A como un reto para seguir mejorando y respondió al mismo de forma positiva.