Correr 80 kilómetros (50 millas) es todo un desafío, ya que equivale a casi dos maratones seguidos. Pero hacerlo con las mandíbulas inmovilizadas es una hazaña.

Brandon Mulnix, de Lowell en el oeste de Michigan, lo hizo el fin de semana pasado cuando compitió en la carrera del Parque Nacional Manistee. Dijo al Daily News de Greenville (http://bit.ly/rg7c8r ) que sólo ingirió líquidos nutritivos mientras corría durante más de 12 horas.

"En mi condición de corredor experimentado de ultramaratones quise ofrecerle un reto a la comunidad al hacer algo extremo", explicó. "El año pasado en esta competencia tuve que abandonar a los 40 kilómetros (25 millas) debido a sobrecalentamiento. Mis probabilidades de terminar este año eran todavía menores, pero me gustan los desafíos".

Mulnix, de 32 años, convalece de un accidente automovilístico en febrero. Todavía no le ha soldado una fractura en el costado derecho de la mandíbula y se le rompió una placa que las sostenía juntas. Los médicos se las inmovilizaron diez días antes de la carrera.

El director de la competencia Chris Nicholas dijo que en la carrera del sábado participaron más de 500 corredores de 29 estados y de Canadá.

"Ciertamente que las mandíbulas cerradas plantearon muchos problemas a Brandon", afirmó Nicholas. "Cuando uno corre en una carrera, cualquier cosa por encima de un maratón, tiene que ingerir algo".

Mulnix dijo que decenas de personas prometieron donar alimentos a comedores populares en reconocimiento a su esfuerzo.

"Recaudamos un artículo alimenticio por cada milla, de modo que más de 3.000 serán donados a comunidades en Michigan y hasta Texas", se entusiasmó.

Y después del esfuerzo, como si fuera poco, Mulnix corrió otra carrera de cinco kilómetros (3,10 millas) el domingo en Grand Rapids.

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Información de The Daily News, http://www.thedailynews.cc/