Los inmigrantes que luchan contra la deportación no pueden ser detenidos durante años sin una audiencia para fijarles fianza, dictaminó el jueves una corte de apelaciones en Filadelfia.

Fue irrazonable detener a un hombre de Pensilvania por casi tres años mientras luchaba por no ser deportado a su país natal, Senegal, por un caso de drogas de 1995, de acuerdo con el fallo de la Corte Federal de Apelaciones del Tercer Circuito. La decisión le otorgaría a otros detenidos en el tercer circuito — que incluye Pensilvania, Nueva Jersey y Delaware — el derecho a tener audiencias de fianzas más rápidas.

"No creemos que el Congreso quiso autorizar detenciones prolongadas, irrazonables, sin audiencias de fianzas", escribió el juez Julio M. Fuentes de Newark, Nueva Jersey, para el fallo unánime del panel de tres jueces.

La Asociación Nacional por la Defensa de los Derechos Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), que representa al detenido Cheikh Diop, argumentó en enero que 500 de las 1.000 personas detenidas por el Departamento de Seguridad Nacional han pasado al menos seis meses detenidos sin audiencias para fijarles fianzas. El grupo sostiene que esas detenciones prolongadas violan tanto la Ley de Inmigración y Nacionalidad como el derecho de los detenidos a tener un proceso debido.

La ACLU había pedido un límite de seis meses para la audiencias de fianza, un plazo al que se opuso el Departamento de Justicia.

En torno a ese pedido, la corte falló a favor del gobierno al decidir que cada caso debe ser considerado bajo sus propios criterios.

"Nos rehusamos a adoptar una solución única. Lo razonable, por su naturaleza, es una indagación que depende de los hechos y que requiere una revisión de todas las circunstancias de cualquier caso", escribió Fuentes.

Diop huyó de Senegal en 1990 en medio de una persecución política y tortura, según sus abogados. Se mudó a Wilkes-Barre, Pensilvania, donde trabajó por varios años como cocinero en un restaurante y tuvo cuatro hijos que nacieron en Estados Unidos. En 1995, se declaró culpable de haber vendido cocaína valorizada en 100 dólares.

Doce años más tarde, fue detenido por su condena y se ordenó su deportación. En ese entonces, estuvo detenido en un centro de detención en York.

Ni el Departamento de Justicia ni los abogados respondieron de inmediato el jueves a llamadas de The Associated Press buscando declaraciones.

El Departamento de Justicia ha insistido en que detenidos como Diop muchas veces son responsables por sus largas detenciones porque interponen numerosas apelaciones y otras medidas para evitar ser deportados.

Un juez desechó la declaración de culpabilidad de Diop en noviembre al decidir que al inmigrante no se le informó que se arriesgaba a ser deportado, por lo que no hizo la declaración a sabiendas. El fiscal está apelando esa decisión, según el abogado de Diop.