El Tesoro Público español adjudicó hoy 3.621 millones de euros (unos 5.100 millones de dólares) en bonos a cinco años con un interés marginal del 4,518 %, inferior al 4,891 % de la anterior emisión de estas características, con lo que encadena ya tres subastas consecutivas con menores intereses.

Según los datos del Banco de España, el ratio de cobertura -la proporción entre la demanda y el importe finalmente adjudicado- ha sido de nuevo muy elevada, ya que las entidades solicitaron 6.361 millones de euros, y ha cubierto el objetivo de la emisión, que oscilaba entre 3.000 y 4.000 millones de euros.

El mercado esperaba con expectación la subasta española, dos días después de que Italia consiguiera colocar 6.739 millones de euros en bonos a 3 y 10 años a tipos más bajos que en anteriores subastas.

La de hoy constituye además la primera subasta de deuda española a largo plazo desde el pasado 21 de julio, ya que desde entonces las emisiones cerradas han sido a tres y seis meses, a un año y un año y medio y a tres años.

El apoyo del Banco Central Europeo (BCE), que en las tres últimas semanas ha comprado deuda soberana, principalmente española e italiana, ha sido crucial para reforzar la confianza de los mercados y ha permitido al Tesoro encadenar tres emisiones consecutivas con menores intereses.

El lunes, el organismo confirmó que, por tercera semana seguida, ha intervenido en el mercado secundario de deuda pública de la zona del euro, en este caso mediante la compra de 6.651 millones de euros.

Esta cantidad esta lejos de los 22.000 millones de euros que adquirió en la segunda semana de agosto, pero ha sido suficiente para tranquilizar a los inversores.

La prima de riesgo, que es el sobrecoste que los inversores aplican a la compra de deuda española frente a la alemana, considerada más segura, comenzaba la sesión en 279 puntos básicos, pero repuntaba poco antes de la emisión por encima de 290, en los que permanecía estable.