El líder de la dinastía política que gobernó México durante largo tiempo enfrenta algunos escándalos al estilo antiguo en su campaña para reparar la imagen del partido y recuperar la presidencia en 2012.

Humberto Moreira, líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ayudó hace poco a conseguir una decisiva victoria electoral en el estado más poblado del país, y se disponía a hacer campaña para el candidato presidencial más fuerte cuando autoridades federales reportaron un déficit masivo de 34.000 millones de pesos (2.800 millones de dólares) en deudas que Moreira dejó en el estado que gobernó hasta enero.

Casi al mismo tiempo, un colaborador cercano a Moreira comenzó a ser investigado por amasar una riqueza no justificada, comprar propiedades en Estados Unidos, volverse director general de dos empresas y accionista en estaciones de radio mexicanas, con un modesto salario como empleado del gobierno.

Moreira ha calificado las acusaciones como una campaña difamatoria contra el PRI porque está posicionado para ganar la presidencia tras su derrota en 2002 después de 71 años en el gobierno. El ex gobernador de Coahuila no respondió a las llamadas para una entrevista con The Associated Press.

"Es una campaña de ellos perversa, para dañar al presidente del partido", dijo Moreira recientemente después de comparar al gobierno federal con un vampiro que succiona dinero de los estados.

El PRI ha sido tristemente célebre por comprar votos, robar elecciones y enriquecer a sus servidores públicos.

Desde que Moreira fue nombrado líder en enero, el político de 45 años ha predicado que el PRI, después de décadas de un gobierno autocrático y corrupción, ahora es democrático, transparente y que ha aprendido de sus errores.

Pero la deuda de Coahuila, cuatro veces más de lo que fue reportado hace dos meses, hizo que Standard & Poor's bajara hace dos semanas la calificación de crédito del estado fronterizo de A+ a BBB- debido a la "débil política de transparencia en la finanzas públicas" de la entidad, de acuerdo con un comunicado de la agencia evaluadora.

La rebaja vino después de que el Congreso coahuilense reveló que la deuda total era de 33.900 millones de pesos (2.800 millones de dólares) y no de 8.400 millones como el estado reportó a la Secretaría de Hacienda en diciembre, justo antes de que Moreira renunciara para presidir su partido.

Coahuila es el estado más endeudado, aunque otros como Veracruz y Nuevo León también han adquirido fuertes deudas en poco tiempo.

Moreira no ha explicado cómo la deuda creció 100 veces durante su gobierno, cuando el déficit estatal se infló tan rápidamente que ni siquiera se compara con la crisis de 1994, una de las más devastadoras que sufrió el país.

En su lugar, el político asegura que es una estrategia del gobernante Partido Acción Nacional (PAN) para quedarse en el poder. El PRI fue derrotado en 2000 por el ex presidente Vicente Fox, quien fue sucedido por el actual mandatario Felipe Calderón en 2006, ambos del PAN.

El secretario de Hacienda Ernesto Cordero, quien lanzó una investigación en torno a las finanzas de Coahuila por posibles irregularidades, está buscando la candidatura presidencial panista.

Además, el partido gobernante presentó una queja ante la Procuraduría General de la República demandando que se investigue al ex colaborador de Moreira, Vicente Chaires, con el argumento de que se enriqueció con su sueldo como secretario administrativo del gobierno estatal durante la administración del dirigente priista.