El Gobierno de Venezuela comenzó hoy a distribuir 18 toneladas de alimentos en el turístico balneario de Choroní (noroeste), incomunicado desde hace una semana por el cierre de su única carretera a raíz del desprendimiento de rocas por las lluvias torrenciales.

El cargamento de alimentos y agua llegó por mar el miércoles y desde este jueves se reparte de manera gratuita entre los aproximadamente 5.000 habitantes de Choroní y de los caseríos vecinos de la zona, que anualmente recibe a cerca de un millón de turistas, buena parte en esta época vacacional del año, según fuentes de los ministerios de Turismo y Transporte.

El titular de la cartera de Transporte, Francisco Garcés, dijo el miércoles a los periodistas que desde que hace una semana unos "impresionantes" aludes de tierra y rocas cerraron el camino, y anunció que se efectúan obras "titánicas" que permitirán la reapertura de emergencia de la vía probablemente el próximo lunes.

El pasado fin de semana fueron evacuados por mar y por aire alrededor de 1.200 turistas, reveló Garcés, aunque centenares de otros optaron por permanecer en la zona dado que las actividades educativas concluidas en julio se reanudarán el próximo 15 de septiembre.

En compañía del gobernador del estado Aragua, Rafael Isea, bajo cuya jurisdicción se encuentra Choroní y el vecino Puerto Colombia, Garcés recorrió parte de la vía, en el selvático Parque Nacional Natural Henri Pittier, donde se han utilizado explosivos para desintegrar gigantescas rocas que bloquean el paso.

Isea informó que los caminos de otras zonas de Aragua también se han visto afectado por las lluvias y llamó a los alcaldes de la región a exonerar del pago de impuestos a los comerciantes durante septiembre para paliar sus pérdidas.