El mercado de verano de fichajes del fútbol francés cerró con los tradicionales traspasos de urgencia, para una temporada en la que los nuevos dueños qataríes del Paris Saint-Germain (PS) han gastado más que el resto de clubes de primera división juntos.

Hasta 85 millones de euros (121 millones de dólares) ha desembolsado Qatar Sport Investments Company en su nuevo PSG para confeccionar una plantilla que aspire a ganar títulos y en la que sobresalen los cerca de 43 millones (61,3) que pagó al Palermo por el centrocampista argentino Javier Pastore, el jugador más caro de la historia del fútbol galo.

Pastore, de 22 años, que ha firmado por cinco temporadas, vino precedido de la incorporación como director deportivo del brasileño Leonardo y acompañado de un plantel que se completa con el capitán de la selección uruguaya Diego Lugano (Fenerbahçe), Douchez (Stade Rennais), Gameiro (Lorient), Bisevac (Valenciennes), Ménez (Roma), Matuidi (Saint-Étienne), Sissoko (Juventus) y Sirigu (Palermo).

Pero el ambicioso PSG no es el único club que ha reclutado efectivos para la nueva campaña. A pocas horas de que se cerrase el plazo para inscribir jugadores, el vigente campeón, el Lille, anunció el fichaje del internacional inglés de 29 años Joe Cole que jugó la pasada campaña en Liverpool, cedido del Chelsea.

Cole es solo uno más de los fichajes del Lille, que ha invertido 15 millones de euros (21,4 millones de dólares) este verano (frente a 10 millones de euros, 14,2 millones de dólares, de ingresos) para intentar que su flamante condición de campeón liguero no se quede en una anécdota y que no tengan que pasar otros 57 años para revalidar el título.

El fichaje más caro del Lille ha sido Dimitri Payet, por el que se pagaron más de 9 millones de euros (12,8 millones de euros) al Saint-Étienne, aunque también ha sufrido bajas ya que el marfileño Gervinho atravesó el Canal de la Mancha con destino al Arsenal, previo pago de más de unos 11 millones de euros (15,7 millones de dólares), según la página especializada en fichajes transfermarkt.co.uk.

El que también ha decidido hacer caja este verano es el Lyon, que ha vendido a Toulalan al Málaga español por unos 10 millones de euros (14,2 millones de dólares). Con parte de ese dinero, el club que dominó el fútbol francés en los primeros compases del siglo XXI ha contratado a Koné, del Guingamp, y a Mouhamadou Dabo, del Sevilla.

Lo contrario le ha sucedido al Marsella, cuyo balance entre gastos e ingresos le deja un saldo negativo de unos 10 millones de euros (14,2 millones de dólares). Las incorporaciones más sonadas han sido las de Alou Diarra (Burdeos), Nkoulou (Monaco) y Morel (Lorient).

Buen negocio también el del Saint-Étinenne, que ha invertido unos 8 millones de euros (11,2 millones de dólares) y ha vendido por valor de unos 30 millones (42,8 millones de dólares). Entre las bajas más significativas se cuentan Paiyet (Lille), Rivière (Toulouse) y Matuidi (PSG). E el del Burdeos, que ha ingresado 12,5 millones de euros (18 millones de dólares) por la venta de jugadores.

Otras operaciones: el Ajaccio incorporó al portero mexicano GUillermo Ochoa;el Auxerre al delantero venezolano Yonathan Del Valle;el Lorient al argentino Gabriel Peñalba;el Niza al peruano Raúl Fernández;el Saint-Etienne al argentino Gonzalo Bergessio.

En total, en fútbol francés ha invertido cerca de 180 millones de euros (256,9 millones de dólares) en fichajes por 140 millones de ingresos (199,8), es decir, cifras más elevadas que las del año pasado pero menores que las de hace dos años, cuando se ingresaron unos 280 millones de euros (399,7) y se gastaron 256 millones (365,5).

Con ese baile de jugadores, con la notada ausencia del Mónaco tras su descenso y mientras se negocia el contrato de televisión para el período 2012-2016 -para el que "Canal +" ha ofrecido 420 millones de euros (599,6 millones de dólares) a los que se suman otros 90 millones (128,5) por los derechos de dos partidos que aportaría Al Jazira - la liga francesa enfila una nueva temporada tras cerrar la temporada 2010/11 con uno de los finales más apretados que se recuerda.

Javier Albisu