Jennifer Barringer Simpson sorprendió a propios y extraños al llevarse una inesperada victoria en la final de los 1.500 metros femeninos de los Mundiales de Daegu 2011, con lo que emuló el logro de un mito del atletismo estadounidense y universal, Mary Decker.

Decker ganó el único oro para su país en esta prueba allá por Helsinki'83 y Barringer Simpson, nacida después de aquel logro, el 23 de agosto de 1986, le otorgó el segundo con un final espectacular que le sirvió para superar a la que parecía ganadora a ochenta metros del final, la española Natalia Rodríguez.

La norteamericana remató con un vibrante esprint una carrera en la que dio siempre la cara y reservó fuerzas cuando a la española le faltaron en los últimos metros.

La bahrainí Mimi Belete hizo el trabajo de desgaste desde el inicio en beneficio de su compatriota Maryam Yusuf Jamal, que buscaba el tercer título mundial seguido.

Rodríguez, que llegaba a Daegu con la espina clavada de haber sido descalificada en Berlín'09 tras ganar la final, desplegó su habitual táctica. Comenzó atrás del grupo y tras pasarse el 800 con un tiempo de 2:13.94, progresó hasta la cabeza al paso por el mil, tanto que cruzó la meta al toque de la campana en primera posición .

La española incrementó el ritmo de forma paulatina, pero no pudo hacer una criba definitiva. Entró en la recta final primera y abriendo hueco, pero en los veinte metros finales quedó un poco atascada y fue superada por dos atletas con las que nadie contaba, Barringer Simpson y la inglesa Hannah England para concluir tercera con 4:05.87.

Natalia Rodríguez cerró el podio con un crono de 4:05.87, un premio a su esfuerzo tras la triste descalificación y su maternidad.

La marroquí Btissam Lakhouad fue cuarta con 4:06.18 y la etíope Kalkidan Gezahegne quinta con 4:06.42, mientras que Jamal acabó duodécima con 4:22.67.