Fuerzas de seguridad de China lograron impedir una serie de nuevos atentados de terroristas, de separatistas y de extremistas religiosos que buscaban efectuar un sabotaje a la feria internacional de comercio en la turbulenta región de Xinjiang, informó un funcionario gubernamental de alto nivel aunque se ofreció poca información al respecto.

La Exposición China-Eurasia fue inaugurada el jueves en la capital regional de Urumqi, y entre los participantes estuvo el presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, así como la presidenta del gobierno interino de Kirguizstán, Roza Otunbayeva.

La exposición busca cimentar a Urumqi como un centro comercial de Asia Central para el desarrollo del comercio y la industria pese a que existe una violenta insurgencia entre su población musulmana.

El jefe del Partido Comunista en Urumqi, Zhu Hailu, el funcionario más importante de la ciudad, indicó que la policía había logrado desarticular una serie de posibles ataques contra la seguridad pública en las últimas semanas, aunque sólo mencionó un caso.

El directivo señaló que un hombre intentó llevar un cuchillo a un avión que iba a partir de Urumqi y está detenido bajo sospecha de planear un ataque durante el vuelo, de acuerdo con un informe publicado por el diario gubernamental China Daily.

"Han ocurrido muchos casos similares de ataques que fueron desarticulados por la policía", dijo Zhu.

Las fuertes medidas de seguridad con las que ya contaba de por sí Xinjiang fueron fortalecidas más durante la feria de comercio que dura cinco días, con fuerzas antidisturbios desplegadas en la ciudad y se declaró una zona de exclusión de vuelos a baja altura sobre la ciudad. Incluso se prohibieron las carreras de palomas.

Las personas que viajan a Urumqi desde Beijing, Shanghai y otras ciudades afrontan más revisiones de seguridad lo cual ha provocado mayores demoras durante los viajes.