El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, inauguró hoy los festejos locales de la independencia de Centroamérica de la Corona española con un llamamiento a la unidad de la región, que, dijo, vive "un momento de conmoción" por la violencia.

Mientras el mundo sufre el cambio de modelo económico, "en el ámbito centroamericano también vivimos un momento de conmoción, promovido por las acciones cada vez más violentas y provocadoras del crimen organizado, sobre sociedades signadas por la injusticia, la pobreza y el atraso", expresó Funes en su discurso.

El gobernante salvadoreño inauguró el Mes Cívico en una ceremonia celebrada frente al Palacio Nacional, en el centro histórico de San Salvador, por cumplirse el próximo día 15 los 190 años de la independencia de Centroamérica, proclamada en 1821.

Autoridades gubernamentales, los embajadores de los demás países centroamericanos, otros diplomáticos y estudiantes asistieron al acto, en el que Funes subrayó que junto a la "pertenencia salvadoreña" convive la "identidad centroamericana".

En el actual contexto de violencia, pobreza e injusticia, "nuestra mirada esperanzada y transformadora nos ha llevado a poner en el centro de nuestra acción el relanzamiento del proceso de integración centroamericana", añadió.

"Estamos comprometidos a dar un nuevo impulso al sueño permanente de la unidad, que es también una necesidad imperiosa, para construir un futuro común como región", enfatizó el presidente salvadoreño.

Insistió en que uno de los "difíciles retos" de El Salvador es "la violencia y el crimen organizado que azota con una dureza sin precedentes a toda la región".

Funes recalcó que "este es un fenómeno que no es privativo de El Salvador, que no es ni siquiera privativo de la región centroamericana, que es un fenómeno mundial".

Refirió que el presidente de México, Felipe Calderón, ha calificado "muy acertadamente de 'verdadero terrorismo' el horrible atentado ocurrido en un casino de Monterrey y que costó por lo menos 60 vidas", por el incendio del local provocado por presuntos miembros del grupo criminal Los Zetas.

"Estamos, efectivamente, ante un nuevo fenómeno regional de dimensiones inéditas y consecuencias aún desconocidas", puntualizó el mandatario salvadoreño.

Funes remarcó que su país, la región y el resto del mundo viven "un momento de crisis en diferentes aspectos", que también debe ser entendida como el cambio en que "un modelo se agota y desmorona, y aparecen los cimientos del modelo nuevo que debe surgir, un nuevo orden, una nueva sociedad, nuevas esperanzas".

"Cada vez es mayor", aseveró, "la comprensión social, aunque aún no política, acerca de la necesidad de sustituir los moldes fracasados del viejo Consenso de Washington (que impulsó el neoliberalismo) por un nuevo modelo".

"Este nuevo modelo, que ya comienza a vislumbrarse en algunos países latinoamericanos, busca profundizar la democracia, la justicia distributiva, el progreso y la dignidad para las grandes mayorías, que han sido las convidadas de piedra en el banquete de un sistema de especulación y de concentración económicas sin precedentes", agregó.

Ante las elecciones legislativas y municipales que se celebrarán en 2012 en El Salvador, Funes exhortó a los partidos políticos a eliminar "las descalificaciones, la guerra sucia, las luchas intestinas y la visión reduccionista" que condenan al país "a la polarización y al atraso".