El presidente Felipe Calderón anunció el viernes la creación de una procuraduría social que centrará sus labores en la atención de las más de 35.000 víctimas de la violencia en México, en medio de una tenaz defensa de su estrategia contra el crimen organizado.

Con motivo de su quinto y penúltimo informe de gobierno, el mandatario ofreció un discurso en el que admitió que varios lugares del país viven una "dramática situación de inseguridad" y afirmó que de no haber emprendido un combate frontal, se corría el riesgo de que el crimen organizado se apoderara del Estado e incluso lo suplantara.

Lamentó que la inseguridad que padece el país haya opacado su trabajo en los ámbitos de la estabilidad económica, la cobertura universal de salud y garantizar que todos los niños tengan acceso a la educación primaria.

Para el mandatario, "las víctimas deben ser el centro de nuestra atención". Dijo que la nueva procuraduría social "va a unificar y potenciar la atención del gobierno federal a quienes han sido lastimados por la violencia de los criminales", señaló. Pidió un minuto de silencio por las víctimas.

Poner la atención en las víctimas sin importar si han sido inocentes o miembros de grupos criminales, ha sido un reclamo central de figuras como el poeta Javier Sicilia, quien tras el asesinato de su hijo presuntamente por el narcotráfico se ha puesto a la cabeza de un movimiento social.

José Antonio Crespo, analista del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), dijo que esa fiscalía "es algo que hay que celebrar" porque representa un logro del movimiento de Sicilia, aunque consideró que aún falta ver cómo se materializará, además de que no significa que vaya a cambiar la situación de violencia que se padece.

Calderón dijo que parte de la violencia se explica también por la vecindad con Estados Unidos, por tratarse de el mayor mercado de consumo de drogas.

La nueva fiscalía, añadió, también se encargará de la búsqueda de quienes han desaparecido a manos de grupos criminales y prestar asistencia a sus familiares.

Dijo que la procuraduría social se integrará y operará "de la mano" de la sociedad civil.

Con la procuraduría "daremos un paso fundamental para cerrar las heridas que se han abierto en el país", dijo Calderón. Su gobierno concluirá a fines de 2012.

El discurso del presidente se da un día después de que entregó por escrito su informe de gobierno al Congreso, que conforme a la ley en las próximas semanas citará a los secretarios de Estado para ampliar la información contenida.

También ocurre una semana después de un ataque incendiario a un casino en el norte de país que dejó 52 víctimas y que el gobernante ha calificado como el peor atentado contra población civil inocente en la historia reciente.

La tragedia también ha provocado debates sobre la manera en que operan los casinos en México. Calderón dijo que ha ordenado a su gobierno realizar una inspección de todos esos centros de entretenimiento para garantizar que operen conforme a la ley.

El mandatario dijo que no piensa detener su estrategia de combate a la delincuencia y se comprometió a entregar antes de que concluya su mandato instituciones de seguridad y procuración de justicia depuradas y confiables.

Para Crespo, si bien es cierto que el tema de inseguridad ha opacado otros aspectos, "tampoco tiene logros espectaculares".

Llamó a los gobernadores de los 31 estados y de la capital del país a avanzar también en la depuración de sus policías y los convocó a comprometerse a que para mayo del 2012 todos los mandos superiores y medios, y al menos la mitad de sus elementos operativos, hayan aprobado pruebas de control de confianza.