Los precios de las acciones subieron el miércoles en la Bolsa de Valores de Nueva York, impulsados por un positivo reporte sobre el incremento de la actividad manufacturera en Estados Unidos en julio.

El promedio industrial Dow Jones pasó a tener un saldo positivo en el año. La racha ganadora de cuatro días del Dow puso fin a un inestable agosto que tuvo la mayor cantidad de oscilaciones de 400 puntos en la historia del índice.

Un aumento en los pedidos de fábricas indicó a los inversionistas que la industria manufacturera todavía está saludable. Los pedidos aumentaron un 2,4% en julio, el mayor incremento desde marzo, tras caer un 0,4% en junio. Ese declive provocó preocupaciones de que el sector manufacturero, una de las áreas de mejor desempeño de la economía de Estados Unidos desde que terminó la recesión hace dos años, podría estar empezando a fallar.

El Dow subió 53,58 unidades (0,5 para ubicarse en 11.613,53. En el acumulado del mes cayó 4,4%, aunque ahora conserva un alza de 0,3% para el año. El fabricante de aluminio Alcoa Inc. subió un 3,6%, el mayor ascenso entre las 30 empresas que componen el Dow Jones.

Joy Global aumentó 1,3% después de que el fabricante de equipos de minería informó que sus ganancias aumentaron un 46% debido a la fuerte demanda mundial de materias primas como el cobre y el carbón.

Eso impulsó otras acciones en la industria minera y de materias primas. El gigante de la maquinaría Caterpillar Inc. avanzó un 1,3%.

El índice Standard & Poor's 500 aumentó 5,97 puntos (0,5 para quedar en 1.218,89. Cayó 5,7% en el mes.

El miércoles, nueve de los 10 grupos de empresas que componen el índice subió. El único que cayó fue el de las telecomunicaciones.

El índice tecnológico Nasdaq avanzó 3,35 unidades (0,1 para cerrar en 2.579,46. Cayó un 6,4% en el mes.

El Dow, el S&P y el Nasdaq tuvieron cada uno su peor agosto desde 2001.

El mercado está cerrando un mes extraordinariamente volátil. El Dow Jones alcanzó un máximo de 12.132 este mes y un mínimo de 10.719 en el lapso de 23 días hábiles de operaciones.

La volatilidad que se inició a finales de julio se prolongó a agosto en medio del debate en Washington sobre ampliar el límite de endeudamiento del país para evitar una cesación de pagos. Los descensos se aceleraron la semana terminada el 5 de agosto, cuando los tres principales índices entraron en una corrección, o una disminución de 10% o más, desde un pico reciente. Los inversionistas temían que Italia o España, la tercera y la cuarta economías más grandes de Europa, serían incapaces de pagar sus deudas. Algunos economistas empezaron a temer que Estados Unidos caería en otra recesión.

Entonces llegaron noticias aún peores. Standard & Poor's rebajó la calificación crediticia de Estados Unidos, y las acciones se hundieron. El S&P 500 tocó un mínimo para el 2011 el 8 de agosto, y el Dow Jones tuvo cuatro días consecutivos de variaciones de 400 puntos, la primera vez que ha pasado en sus 115 años de historia.

Las acciones tuvieron su primera semana positiva en un mes la semana terminada el 26 de agosto, después de que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo que Estados Unidos se mantiene en el camino del crecimiento económico a largo plazo. El Dow Jones ha subido en siete de los últimos ocho días.

El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió el miércoles a 2,21% desde el 2,18% del martes.

En Europa, el FTSE 100 británico ganó 2,4%, a 5.394,53, mientras que el DAX alemán se incrementó 2,5%, a 5.784,85, y el CAC-40 francés avanzó 3,1%, a 3.256,76.

En Asia, el Nikkei japonés ascendió ligeramente para cerrar a 8.955,20.