El ex banquero Juan Peirano Basso, procesado por fraudes financieros, quedó en libertad el miércoles por decisión de la Suprema Corte de Justicia, aunque el proceso en su contra continuará, se anunció oficialmente.

El vocero del Poder Judicial, Raúl Oxandabarat, dijo a la AP que Peirano Basso fue liberado "por gracia", que es una potestad de la Suprema Corte, en virtud de la extensa prisión preventiva que ha cumplido y porque no se espera una decisión inminente en el juicio que se le sigue desde hace varios años.

"De todas formas, queda a disposición de lo que resuelva la justicia", ya que su libertad "es solo ambulatoria" pues el juicio sigue su curso, aclaró Oxandabarat.

Juan Peirano Basso había sido remitido a prisión en setiembre de 2008 por la jueza penal Graciela Gatti, tras ser extraditado de Estados Unidos para que enfrentara un proceso por fraudes bancarios por unos 800 millones de dólares.

El delito que le tipificó fue "insolvencia societaria fraudulenta", que se aplica a quien procure un provecho injusto para sí o para otro, oculte, disimule o haga desaparecer, parcial o totalmente el patrimonio de una empresa en perjuicio de un tercero.

Este delito se castiga con penas que van de uno a diez años de prisión.

Por este caso también estuvieron presos José, Dante y Jorge, hermanos de Juan Peirano Basso, acusados también de defraudación bancaria.

Estos tres últimos estuvieron presos en Uruguay desde agosto de 2002 hasta 2007. Fueron liberados provisionalmente, pagando una fianza de 250.000 dólares cada uno.

En 2010, la justicia clausuró el expediente de estos tres ex banqueros debido a que el delito por el que fueron procesados fue derogado en 2008.

Sobre estos banqueros también pesa un pedido de extradición cursado por la justicia de Paraguay.

Juan Peirano Basso estuvo detenido desde el 2006 en Miami, donde residió desde que se fugó del Uruguay en 2002, año en que se produjo la crisis financiera que abatió los bancos de esta familia, el Montevideo, Caja Obrera, Alemán de Paraguay y Trade & Commerce Bank de las islas Gran Caimán hacia donde habrían sido derivados fondos de ahorristas para recibir un mejor rédito de sus depósitos.

Esta familia formaba el "Grupo Velox" que también operó en la Argentina y asimismo se derrumbó junto a financieras, supermercados y otros bienes del grupo Peirano Basso.

Como repercusión a esa crisis, también cayeron el Banco de Crédito, la sucursal del Banco Galicia de Argentina y el Banco Comercial, éste último, centro de maniobras supuestamente delictivas y que, en su momento, llevaron a la cárcel a directores y gerentes.

El gobierno del presidente Jorge Batlle (1995-2000) vio así, desencadenar la peor crisis financiera de este país, las corridas bancarias de depositantes y la pérdida de decenas de millones de dólares de sus reservas, utilizadas como salvavidas de instituciones financieras y hacer frente a la situación.