La tormenta tropical Katia se fortalecía el miércoles sobre las aguas del Atlántico y es casi seguro que se vuelva huracán, pero los meteorólogos dijeron que era demasiado temprano para pronosticar su rumbo.

El Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, aseguró que los ciudadanos de la costa oriental de Estados Unidos, que aún se recuperan del huracán Irene, no deben preocuparse todavía por Katia, aunque el meteoro se encuentra sobre aguas cálidas y en un ambiente de vientos bajos, dos elementos que la podrían convertir en un huracán de grandes dimensiones.

"Aún le falta pasar por gran parte del océano. No hay manera en este momento de saber si tendrá algún impacto y mucho menos cuándo lo tendrá", dijo Dennis Feltgen, un meteorólogo y vocero del Centro Nacional de Huracanes.

"Por esa razón no hacemos pronósticos con más de cinco días de anticipación: la información simplemente no es buena. Las posibilidades de error después de ese plazo simplemente no son aceptables", agregó.

El miércoles por la mañana, el vórtice de Katia se localizaba a unos 1.765 kilómetros (1.100 millas) al oeste de las islas de Cabo Verde y se trasladaba con rumbo oeste-noroeste a 33 kilómetros por hora (21 mph).

Presentaba vientos sostenidos máximos cercanos a los 100 kph (65 mph), un poco menos del límite de 119 kph (74 mph) que la haría un huracán. Se esperaba que se fortalezca aún más durante los próximos dos días.

Algunos modelos muestran a Katia alejándose de la costa oriental de Estados Unidos, pero Feltgen dijo que es demasiado temprano para saberlo. "La gente en la costa oriental no deberían preocuparse mucho por esto todavía", afirmó.

El nombre de Katia reemplazó al de Katrina en la lista de tormentas con nombre debido a los daños catastróficos que provocó ese sistema de tormentas sobre Nueva Orleáns en 2005.