Los restos de María Maluenda Campos, una destacada opositora a la dictadura militar y madre de un profesional degollado por testaferros de Augusto Pinochet en 1985, fueron sepultados hoy en Santiago.

Maluenda murió ayer a los 91 años, a causa de una larga enfermedad, informaron sus familiares.

Antes de ser trasladada al camposanto, los restos de Maluenda, actriz, parlamentaria y embajadora durante el Gobierno de Salvador Allende (1970-1973), fueron velados y homenajeados en la antigua sede del Congreso Nacional, en la capital chilena.

Allí intervino la hija de Maluenda, Soledad Parada, quien reveló que admira profundamente la "valentía y honestidad" de su fallecida madre y que tras el golpe militar de 1973, ella fue capaz de "sacar la voz y de ser la voz de los que no tenían voz a través de la cultura".

Recordó que cuando supo del asesinato de su hermano José Manuel, "bajo el horror que estábamos viviendo, ella fue a La Moneda a exigir que la recibieran autoridades y a exigir justicia", comentó.

El presidente de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker, resaltó este martes el legado político de la también primera presidenta de la Cámara de Diputados tras la recuperación de la democracia, en 1990, en 1985 al señalar que fue "una gran mujer chilena, una destacada actriz y una gran dirigente política".

Mientras, en la Sala de la Cámara de Diputados se guardó un minuto de silencio en homenaje a la fallecida actriz, de 91 años, los comités parlamentarios acordaron rendirle un homenaje en la sesión del 27 de septiembre próximo.

Nacida en 1920, María Maluenda fue una de las fundadoras del Teatro Experimental de la Universidad de Chile e ingresó en 1958 al Partido Comunista, al que representó en el Parlamento en 1965-1969, pero del que se alejó en 1987, cuando contribuyó a la fundación del Partido por la Democracia (PPD), de línea socialdemócrata.

Como actriz de teatro fue reconocida por su talento a nivel nacional como internacional; casada con el actor Roberto Parada, tuvieron dos hijos.

Uno de ellos fue el sociólogo José Manuel Parada, que en marzo de 1985 fue secuestrado y degollado junto al profesor Manuel Guerrero y al artista plástico Santiago Nattino por un grupo de carabineros que dejó los cadáveres en un camino rural de las afueras de Santiago.

La investigación judicial, llevada primero por el juez José Cánovas Robles y después por Milton Juica, actual presidente de la Corte Suprema, demostró que los autores eran miembros de la Dirección de Informaciones de Carabineros (Dicomcar), que fueron condenados a largas penas de prisión.

En el Cementerio Parque del Recuerdo, María Maluenda fue despedida este martes en forma íntima, sólo acompañada de sus amigos más cercanos y familiares.