Un atacante suicida a bordo de un automóvil cargado con explosivos atacó en el suroeste de Pakistán a chiítas que regresaban a sus casas luego de las oraciones matutinas al inicio de un feriado islámico. La explosión mató a 10 personas, dijeron el miércoles las autoridades.

El ataque ocurrió en Quetta, la capital de la provincia de Baluchistán, que es sede tanto de los extremistas del Talibán como de los nacionalistas que forman parte de una insurgencia que ha luchado durante décadas contra el gobierno de Pakistán.

Por su parte, la milicia del Talibán ha lanzado ataques contra chiítas en el pasado. Grupos extremistas suníes como el Talibán ven a los chiítas como herejes.

El jefe de la policía de Quetta Ahsan Mahbub indicó que el atacante al parecer tenía como objetivo una mezquita chií, pero no pudo aproximarse lo suficiente porque el camino estaba cerrado. Por ello, detonó su carga en un estacionamiento cercano, dijo Mahbub.

No se sabe con certeza cuántos de los 10 fallecidos eran efectivamente chiítas o cuántos eran simples transeúntes, dijo Mahbub. La explosión también dejó por lo menos 17 heridos y provocó daños a vehículos y construcciones cercanas, agregó el jefe policial.

El atentado marcó un comienzo fúnebre de la festividad islámica de Eid al-Fitr, que señala el fin del mes sagrado de ayuno del Ramadán.

En Pakistán, el festejo de tres días comenzó el miércoles mientras que en otras partes del mundo islámico, la festividad dio comienzo el martes.

Baluchistán ha experimentado atentados frecuentes en los últimos años, muchos a manos de nacionalistas que exigen una mayor partida de las ganancias que obtiene Pakistán de la venta de los recursos naturales de la provincia.

Asimismo, se cree que en Baluchistán se encuentran muchos de los principales comandantes del más alto nivel del Talibán, entre ellos el Mulá Omar. Además los combatientes han utilizado la provincia como una puerta conveniente de acceso para sus ataques contra soldados extranjeros en la vecina Afganistán.

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El periodista de la Associated Press Munir Ahmed contribuyó con este despacho desde Islamabad.