El general David Petraeus, que se retiró hoy oficialmente de las Fuerzas Armadas para dirigir la CIA, se despidió de la vida militar con una advertencia sobre los recortes presupuestarios en materia de Defensa.

Petraeus, hasta ahora al frente de las tropas aliadas en Afganistán y el soldado al que se atribuye el mérito de haber dado la vuelta a la guerra en Irak, deja las Fuerzas Armadas tras 37 años de servicio y pasará a dirigir la CIA oficialmente a partir del próximo martes, 6 de septiembre.

En una ceremonia de despedida en la base de Fort Myer, en las afueras de Washington, Petraeus, de 58 años, advirtió de los riesgos de nuevos recortes en el presupuesto de Defensa, uno de los departamentos más afectados por el acuerdo de disminución del gasto público.

Esos recortes, advirtió Petraeus, podrían poner en peligro las capacidades desarrolladas por las fuerzas estadounidenses en las guerras de Irak y Afganistán.

Los militares estadounidenses "aprendimos" tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 que "no siempre se pelean las guerras para las que uno está más preparado", dijo Petraeus, para quien, dada esta realidad, es necesario para el futuro mantener las habilidades desarrolladas en la última década.

El acuerdo alcanzado en el Congreso para aumentar el techo de la deuda estadounidense incluye recortes del gasto público en diez años entre los 2,1 y 2,4 billones de dólares, de los que unos 350.000 millones corresponderán al Departamento de Defensa.

Además, un "supercomité" de doce legisladores demócratas y republicanos de ambas cámaras del Congreso debe recomendar más recortes antes de fin de año. Si no se llega a un acuerdo, el Pentágono podría sufrir una reducción automática de otros 500.000 millones de dólares en su presupuesto.

Petraeus fue el artífice de la estrategia que contribuyó al descenso de los niveles de violencia en Irak cuando el expresidente George W. Bush (2001-2009) lo nombró máximo responsable militar estadounidense de la Fuerza Multinacional en enero de 2007, cargo que ocupó hasta septiembre de 2008.

Su jefatura estuvo marcada por el aumento de los militares estadounidenses en Irak y la creación de los Consejos de Salvación, milicias tribales suníes que colaboran con las tropas extranjeras e iraquíes en su lucha contra la insurgencia.

Su perfil de estratega llevó a la Casa Blanca a nombrarlo el pasado año jefe de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en Afganistán, tras 20 meses como jefe del Mando Central de EE.UU., con la esperanza de que repitiera los logros de Irak.

El general John Allen es ahora el jefe militar de las tropas aliadas en Afganistán y, por tanto, el encargado de cumplir el plan del presidente estadounidense, Barack Obama, para repatriar hasta finales de año a 10.000 soldados y a otros 23.000 antes de septiembre de 2012.

Nadie como Petraeus "ha jugado un papel tan importante liderando a la nueva generación (de soldados) en el campo de batalla", dijo hoy de él el subsecretario de Defensa, William J. Lynn, durante la ceremonia de despedida.

Por su parte, Petraeus resumió: "me voy con una sensación de gran confianza en nuestros militares y en nuestro país".