El Consejo de Seguridad de la ONU expresó hoy su preocupación por el aumento de la piratería, los asaltos armados y los secuestros en aguas del Golfo de Guinea, donde estas actividades están teniendo un impacto "dañino" en el comercio, la economía y la seguridad de la región.

Así lo advirtieron los 15 miembros del Consejo de Seguridad en un comunicado conjunto leído ante la prensa por el presidente de turno del organismo, el embajador indio, Hardeep Singh Puri, acordado tras recibir el último informe del subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos, Lynn Pascoe, sobre la situación en la zona.

"Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para apoyar los esfuerzos de Nigeria y Benin, así como de la Comunidad Económica de Países de África Occidental y la Comunidad Económica de Estados de África Central para garantizar la seguridad de la navegación internacional en el Golfo de Guinea", aseguran en el comunicado.

Así, destacaron la necesidad de poner en marcha una estrategia "exhaustiva" que incluya más intercambio de información y mejor coordinación regional para responder a la amenaza de la piratería, después de que decenas buques mercantes extranjeros hayan sido atacados en aguas del Golfo de Guinea en los últimos meses.

Los quince miembros del Consejo de Seguridad valoraron de esta forma esfuerzos que están haciendo países implicados como Benin y Nigeria por patrullar de manera conjunta estas aguas, así como los planes para celebrar una cumbre de jefes de Estado del Golfo de Guinea en la que se aborde la cuestión de la piratería.

Asimismo, tomaron nota de la propuesta del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de enviar a la zona una misión del organismo para examinar la situación en aguas del Golfo de Guinea y explorar diferentes opciones sobre la ayuda que puede ofrecer Naciones Unidas.

Por último, instaron a la Oficina de la ONU para África Occidental (Unowa), y la nueva Oficina de la ONU para África Central (Unoca), a trabajar con la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Delito, la Organización Marítima Internacional (Omi) junto a los países implicados y las organizaciones regionales.

Los Gobiernos de Benin y Nigeria acordaron el pasado 11 de agosto hacer patrullas conjuntas en sus aguas para luchar contra el aumento de la piratería, después de que en los últimos meses se hayan registrado una treintena de ataques de corsarios en las costas del Golfo de Guinea.

Como parte de los esfuerzos de la comunidad internacional, las Armadas de EE.UU. y de Francia enviaron en las últimas semanas dos fragatas al Golfo de Guinea para ayudar a luchar contra la piratería a Benin, incluido en la lista de países identificados como de alto riesgo por el incremento de los ataques piratas.