Dos de los tres reactores nucleares ubicados en un condado del sur de Nueva Jersey están operando a menor potencia debido a que los escombros originados por el paso del huracán Irene están bloqueando entradas de agua para refrigeración.

Joe Delmar, vocero de la compañía PSEG Nuclear, dijo el miércoles que las unidades Salem I y Salem II en el condado de Salem están recibiendo cantidades inusuales de hierba y basura en la rejilla donde se toma el agua del río Delaware. Señaló que algo semejante ocurre en primavera, cuando el río crece y la maleza y hierba que crece en su cercanía es arrastrada.

La unidad Salem I está operando a 62% de su capacidad y la Salem II a 90%, agregó el portavoz. El reactor adyacente de Hope Creek no ha sido afectado.

Delmar dijo que no está claro cuándo regresarán las plantas al 100% de su capacidad de generación de electricidad.