El gabinete alemán aprobó el miércoles un plan para reforzar el fondo de rescate de la eurozona, el primer paso para que la mayor economía de Europa de su aprobación final.

El ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, dijo que con la decisión el gobierno alemán había "subrayado su determinación de asegurar la estabilidad del euro con un equipo poderoso a nivel de la zona euro".

El plan pasará ahora al parlamento, que comenzará a analizar los cambios el 7 de septiembre. Se espera la votación para el 29 de septiembre.

Los legisladores tienen que decidir si apoyarán una decisión tomada por los líderes de la eurozona el 21 de julio, de equipar a su fondo de rescate con nuevos poderes preventivos, como la capacidad de comprar bonos de gobiernos en dificultades a fin de mantener sus precios, o la ampliación de líneas de crédito a corto plazo a países antes de que caigan en una crisis.

Asimismo, los líderes de la eurozona decidieron elevar su capacidad de préstamo a 440.000 millones de euros (638.000 millones de dólares), muy por arriba del nivel actual de 250.000 millones de euros.

La canciller Angela Merkel tiene ahora que ganarse a los escépticos en su coalición de centroderecha, que ven con creciente inquietud la posibilidad de que vengan más rescates para los países endeudados de la periferia de Europa.

"Sólo habrá préstamos del fondo de rescate cuando exista un peligro para la estabilidad financiera de la eurozona en su conjunto y sólo a cambio de un programa de reforma estricta en las políticas económica y financiera", dijo Schaeuble.

Muchos legisladores están pidiendo que el parlamento tenga más voz en futuros rescates.