La variante de la plaga que causó la Peste negra en la Europa del siglo XIV podría ya estar extinta, informaron investigadores, aunque otras formas también mortales siguen presentes hoy en día con brotes ocasionales en Brasil, Perú y Estados Unidos.

La epidemia asoló a Europa y causó la muerte, según diversos cálculos, de más de tercio de la población. La causa fue finalmente identificada como la bacteria Yersinia pestis.

Un nuevo estudio del material genético de personas que murieron de la plaga en Londres permitió identificar a la cepa del germen que causó sus muertes, expusieron los científicos en la edición del martes de la publicación Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias, de Estados Unidos.

Los restos de al menos 100 víctimas de la también llamada Peste bubónica, enterradas entre 1348 y 1350 en el cementerio de East Smithfield, presentaron evidencias de la variante Y. pestis, de acuerdo con los investigadores encabezados por Hendrik N. Poinar, de la Universidad de McMaster en Canadá, y Johannes Krause, de la Universidad de Tubinga en Alemania.

"Nuestros datos revelan que la Peste negra en la Europa medieval fue causada por una variante de Y. pestis que posiblemente ya no exista", expresaron los investigadores.

Eso no significa que se pueden relajar las medidas de salubridad, observó Ole Georg Moseng, del Instituto de Salud y Sociedad en la Universidad de Oslo en Noruega. Otras formas siguen siendo peligrosas, aunque sean de cepa diferente, dijo. El germen es portado por las pulgas.

La razón de que la plaga ya no provoque muertes masivas es que es relativamente fácil de eliminar, sea con antibióticos y mediante aislamiento y pesticidas, aseguró Moseng, que no participó en el equipo de investigación.

Desde 1954, evocó, han ocurrido brotes anuales en Estados Unidos, Brasil, Perú, Congo, Madagascar, Mianmar y Vietnam.

Virginia Miller, del Centro de Enfermedades Infecciosas en la Universidad de Carolina del Norte, señaló que los resultados del estudio confirman que la Peste negra fue causada sin duda por la bacteria Y. pestis, pero no consideró sorpresivo que la cepa fuera una variante.

La posible incidencia de la Y. pestis en la Peste negra fue cuestionada por otros científicos en las décadas de 1970 y 1980. El nuevo informe coincide con otros estudios recientes que presentan a la Y. pestis como la causa, puntualizó Moseng.

Aunque la investigación no permitió establecer la secuencia de todo el genoma de la plaga medieval, la parte que fue posible estudiar confirmó que la variante es similar a la Y. pestis que está presente en la actualidad, dijo Poinar.

"Como con cualquier agente patógeno antiguo, al comprender por qué pudo ser tan virulento en el pasado es importante tener la capacidad de predecir un posible resurgimiento hoy en día", previno Poinar. "Si así fuera ... quizá podríamos prepararnos".

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Publicación (en inglés): http://www.pnas.org