El déficit exterior por cuenta corriente en España ascendió a 26.337,6 millones de euros (unos 38.000 millones de dólares) en el primer semestre, lo que supone una reducción del 11,31 % con respecto al mismo período de 2010, según los datos publicados hoy por el Banco de España.

La balanza por cuenta corriente sigue siendo deficitaria, puesto que el importe de los ingresos conseguidos en el exterior es menor a los pagos que hay que realizar desde España.

La disminución de ese déficit, no obstante, es atribuible al recorte del 8,45 % del déficit comercial, hasta los 22.115,6 millones, resultado de la diferencia entre las exportaciones y las importaciones de bienes, que aumentaron hasta junio el 18,3 % y el 12,7 % respectivamente, por un mayor dinamismo de los flujos comerciales.

También contribuyó a reducir el saldo negativo de la balanza comercial la disminución en un 67 % del déficit no energético, aunque la factura energética aumentó en aproximadamente un 20 %, ya que en esta materia España importa más de lo que vende al exterior.

Cabe destacar asimismo el incremento del superávit acumulado de la balanza de servicios en un 29,14 %, hasta 14.367,4 millones, fundamentalmente por el aumento del turismo y los viajes a España, que cerraron el periodo con un saldo positivo de 12.954,8 millones, el 15,74 % más.

Por el contrario, el saldo negativo de la balanza de rentas -que incluye los intereses y dividendos pagados a la inversión extranjera, y la remuneración de trabajos en el exterior- aumentó el 14,21 % y sumó 13.152 millones.

El saldo negativo de las transferencias corrientes, en las que se engloban las remesas que envían los emigrantes a sus países de origen, aumentó ligeramente el 5,61 % tras alcanzar los 5.437,4 millones.