El septuagenario activista indio Anna Hazare abandonó hoy el centro médico en el que se ha estado recuperando desde que el pasado domingo pusiera fin a su ayuno de protesta contra la corrupción en el país.

Hazare se marchó hoy -esta tarde- por la puerta trasera del hospital Medanta de Gurgaon, localidad adyacente a Delhi, donde horas antes había ingerido por primera vez desde que fuera ingresado alimentos sólidos, según informaron varios medios indios.

"Su condición es casi normal. Ha empezado a comer 'dal', 'roti' y 'khichidi' (lentejas, pan y papilla de cereales)", explicó a la agencia estatal PTI el director del centro hospitalario, Naresh Trehan.

Según la fuente, el activista gandhiano, que durante su huelga de hambre de doce días llegó a perder más de siete kilos, ha recuperado en los últimos días parte de ese peso.

Hazare rompió su ayuno de protesta el pasado día 28 ante miles de personas, después de que el Parlamento indio anunciara un día antes que adoptaría sus exigencias para reforzar la lucha anticorrupción.

La huelga de hambre de Hazare ha desencadenado una masiva ola de simpatía popular en las principales ciudades indias, y su protesta ha sido considerada la mayor movilización contra la corrupción desde la independencia del país, en 1947.