Darren Aronofsky conoce el júbilo de ganar el premio principal en el Festival de Venecia, y este año será uno de los que elija al triunfador.

El director preside el jurado en la 68va edición de la "mostra", que comenzó el miércoles. No recuerda, dijo, otro programa tan "emocionante" como el de este año.

Casi la mitad de los competidores son películas en inglés de los grandes estudios, señal del prestigio creciente del festival.

Aronofsky dijo que Venecia ha sido bella y cruel con él. Su "Black Swan" (El cisne negro) inauguró la edición pasada y enb 2008 ganó el León de Oro por "The Wrestler" (El luchador). En cambio, "The Fountain" (La fuente de la vida) fue recibida con frialdad en 2006.

Veintitrés películas compiten por el León de Oro, a otorgarse el 10 de septiembre. Aronofsky dijo que buscará películas que lo afecten "emocional e intelectualmente".