Después de haber participado hace casi 30 años en "Scarface", el actor Steven Bauer volvió a uno de los escenarios en los que se rodó la cinta, donde recordó que ser cubano fue clave para actuar en esta película de culto.

El actor, que nació en La Habana (Cuba) en 1956 pero que a los 3 años emigró a Miami, presentó hoy en el hotel Fontainebleau de Miami Beach una edición especial de "Scarface", que saldrá a la venta el próximo 6 de septiembre en formato Blu-Ray.

El Fontainebleau fue uno de los escenarios escogidos por el director Brian De Palma para rodar la cinta escrita por Oliver Stone y protagonizada por Al Pacino y Michelle Pfeiffer, además de Bauer, quien comentó a Efe que "aunque algunas cosas han cambiado, parece que fue ayer".

El actor reconoció que el haber nacido en Cuba le benefició para formar parte del elenco porque pudo ofrecer a Pacino el punto de vista del cubano que tuvo que emigrar a Estados Unidos, así como la cultura y el sentido del humor del cubano que no tiene patria y que no tiene nada que perder.

"Ya habíamos estado en el infierno ¿Qué más nos podían hacer?", dijo el actor.

La película que se estrenó en 1983 reflejaba la corrupción durante los años 80 en el sur de Florida.

Como Tony Montana, Al Pacino interpretó a un delincuente cubano que llegaba a Miami durante el éxodo del Mariel.

El protagonista y Manny Ribera (Bauer) se dedicaban al tráfico de drogas para sobrevivir en esa sociedad.

Bauer recordó que el estreno de la cinta en Estados Unidos generó gran polémica, sobre todo, entre la crítica de cine y reconoció que "era una película avanzada a su tiempo".

"En esa época, el lenguaje de la película fue rechazado y criticado por la prensa. Fue la primera que utilizaba ese lenguaje y esa intensidad. Fue una manera diferente de explicar esa parte de la sociedad", comentó el actor.

"Miami era perpetrada por unos individuos cubanos que llegaban a aquí pero no tenían la motivación para buscar una vida normal" indicó Bauer. "Aquí vieron que se podía comprar una pistola y se podía robar dinero. Todo eso junto al tráfico de drogas creó una atmósfera de violencia, de competencia y de corrupción".

Durante el rodaje, también hubo rechazo de parte de la comunidad cubana en Miami porque no quería que se mostrara esa visión de los cubanos.

"Algunos de los cubanos que llegaron durante el éxodo de Mariel se metieron en el narcotráfico y el crimen. Periodistas y políticos se enteraron, de manera superficial, que íbamos a tratar ese tema. Pensaron que retrataría a todos los cubanos como criminales", comentó Bauer.

"Amenazaron con parar la película, así que Universal (la productora) decidió rodar la mayor parte en Hollywood y la terminamos aquí (en Miami) cuando se calmaron esas voces", señaló.

Para el actor, la película marcó un antes y un después en el mundo del cine y a casi tres décadas de su estreno afirmó que la misma ha pasado de generación en generación.

"Muchas veces se me acercan hombres adultos y me dicen que acaban de ver la película con sus hijos de 13 ó 14 años. Para mí eso es un orgullo porque quiere decir que la película que hicimos hace 30 años es fresca, que tiene vitalidad y se reconoce hasta con los jóvenes", finalizó.